Santo Domingo. — La psiquiatra Francis Báez advirtió sobre la creciente visibilidad en redes sociales de jóvenes que aseguran identificarse espiritual o psicológicamente con animales no humanos, una tendencia conocida como “therian”, que —a su juicio— va más allá de una simple moda digital. “Este término de therian es una degradación de la identidad del ser humano hacia lo que es un animal”, afirmó.
Más que una moda viral
Báez sostuvo que el fenómeno no puede analizarse únicamente desde la óptica de una tendencia juvenil amplificada por plataformas digitales. “Estamos viendo una total falta de identidad del propio yo como humano y un desgarramiento hacia querer ser un animal o una bestia”, expresó, al considerar que el proceso podría describirse como una “deshumanización más que despersonalización”. La psiquiatra fue consultada tras la controversia generada por la convocatoria en redes sociales de un supuesto encuentro denominado “El Junte de los Therians Dominicanos”, pautado para el 26 de febrero en el Parque Juan Pablo Duarte, en la Zona Colonial.
¿Trastorno de identidad o búsqueda de pertenencia?
Desde el punto de vista clínico, Báez explicó que podrían existir múltiples factores asociados a esta conducta, entre ellos trastornos de identidad, posibles cuadros dismórficos o alteraciones en la percepción de la realidad. “Puede haber un trastorno per se, dismórfico, de su forma; o puede estar bajo la influencia de algún tipo de sustancia peligrosa que haya degenerado su mente”, indicó. La especialista también señaló que la adolescencia y la juventud son etapas vulnerables. “Muchos niños y jóvenes no tienen una identidad clara ni siquiera de quiénes son ni de pertenencia”, afirmó.
Redes sociales y presión de grupo
En plataformas digitales circulan videos de jóvenes utilizando accesorios como orejas, colas y guantes que simulan patas. Para Báez, más allá de la viralidad, el fenómeno debe analizarse con responsabilidad profesional. “Muchos de los que están jugando a esto buscan grupos homogéneos, personas con los mismos trastornos para sentirse apoyados e identificados”, señaló.
Carencias afectivas y rol de la familia
La especialista vinculó la tendencia con posibles vacíos emocionales y falta de reafirmación personal. “Hay mucha carencia afectiva, mucha falta de apoyo hacia lo que es la identidad”, expresó. En ese sentido, enfatizó la importancia de la intervención oportuna. “Los padres deben tomar la responsabilidad de identificar quiénes de sus hijos están optando por entrar en estos grupos”, recomendó.
Debate cultural y religioso
Durante sus declaraciones, la psiquiatra hizo referencia a pasajes bíblicos, como el del rey Nabucodonosor, como ejemplo simbólico de pérdida de racionalidad. No obstante, reiteró que el eje central del análisis debe centrarse en la salud mental.
¿Señal de alerta?
Aunque algunos sectores interpretan el fenómeno como una forma alternativa de autoexpresión, Báez lo considera una señal de alerta sobre posibles fragilidades emocionales. “Cuando una persona quiere dejar de ser humano para convertirse en animal, hay mucho que cuestionar a nivel de salud mental”, concluyó.