La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune que afecta el sistema nervioso central y puede impactar significativamente la calidad de vida de millones de personas en todo el mundo.
Así lo explicó la doctora Ivette Noboa, quien señaló que esta condición ocurre cuando el sistema inmunológico ataca por error la mielina, la capa protectora que recubre las fibras nerviosas y facilita la transmisión de los impulsos entre el cerebro y el resto del cuerpo.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la fatiga intensa, debilidad muscular, hormigueo, dificultades para caminar, alteraciones visuales y problemas de equilibrio. Sin embargo, las manifestaciones pueden variar de una persona a otra, lo que en ocasiones dificulta su diagnóstico.
La especialista destacó la importancia de la detección temprana y del tratamiento oportuno, ya que estos permiten controlar los síntomas y retrasar la progresión de la enfermedad.
Aunque actualmente la esclerosis múltiple no tiene cura, los avances médicos han permitido que muchas personas puedan llevar una vida activa y productiva, especialmente cuando cuentan con seguimiento médico, tratamiento adecuado y apoyo emocional.
“El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado ayudan a controlar los síntomas y a retrasar la progresión de la enfermedad”, enfatizó la doctora Noboa.








