La tiroides, aunque es una glándula pequeña ubicada en la parte frontal del cuello, desempeña un papel fundamental en el correcto funcionamiento del cuerpo humano. Su principal función es producir hormonas encargadas de regular el metabolismo, los niveles de energía y diversos procesos vitales del organismo.
La Dra. Ivette Noboa destacó que cuando la tiroides presenta alteraciones, pueden manifestarse síntomas que afectan significativamente la calidad de vida, entre ellos cansancio persistente, cambios de peso inexplicables, sensibilidad al frío o al calor, ansiedad, depresión y caída del cabello.
Entre las enfermedades tiroideas más frecuentes se encuentran el hipotiroidismo, el hipertiroidismo y los nódulos tiroideos, condiciones que requieren vigilancia médica y diagnóstico oportuno para evitar complicaciones mayores.
La especialista enfatizó que la detección temprana y el seguimiento médico adecuado son herramientas esenciales para controlar estas patologías y preservar la salud integral de los pacientes.
La Dra. Noboa hizo un llamado a fortalecer la educación y la conciencia sobre la salud tiroidea, recordando que una evaluación médica a tiempo puede marcar la diferencia en la prevención y tratamiento de estas enfermedades.







