SANTO DOMINGO.– Mezclar productos de limpieza para intentar conseguir una desinfección más intensa puede provocar accidentes domésticos. Algunas combinaciones generan vapores irritantes o tóxicos, especialmente en baños y espacios con poca ventilación.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) advierten que no debe combinarse el blanqueador a base de cloro con amoníaco ni con otros limpiadores. La reacción puede producir gases peligrosos para las vías respiratorias y los ojos.
Qué conviene tener en cuenta
Antes de utilizar cualquier producto, es importante leer su etiqueta y seguir las indicaciones del fabricante sobre dilución, superficies compatibles y tiempo de contacto. La cantidad recomendada no debe aumentarse por intuición. En muchas situaciones domésticas, limpiar con agua y jabón es suficiente sin necesidad de desinfectar cada superficie.
Los envases deben conservar sus etiquetas originales y mantenerse lejos de alimentos, niños y mascotas. Durante la limpieza conviene facilitar la ventilación, utilizar la protección indicada y evitar trasladar químicos a botellas de bebidas, una práctica que favorece confusiones.
Si ocurre una mezcla accidental y aparecen olores fuertes, tos o irritación, se debe abandonar el área y buscar aire fresco sin exponerse nuevamente. Ante síntomas importantes o persistentes, corresponde solicitar ayuda médica o de emergencia. No se debe intentar neutralizar la mezcla añadiendo más sustancias.




