Teherán, Irán.– Irán agotó a mediados de octubre sus reservas de petróleo almacenadas en buques frente a las costas de Malasia y Singapur, una estrategia que le había permitido mantener sus ventas a China pese a las restricciones navales impuestas por Estados Unidos, según un informe de The Wall Street Journal basado en datos de firmas de seguimiento energético.
La consultora Kpler calculó que las existencias de crudo iraní almacenadas en el mar descendieron desde casi 90 millones de barriles en julio hasta agotarse por completo en octubre. El inventario funcionaba como una reserva temporal que permitía abastecer a compradores chinos sin depender exclusivamente de nuevos cargamentos procedentes de puertos iraníes.
El agotamiento de esas existencias reduce el margen de Teherán para sostener sus exportaciones y obtener divisas en un contexto de presión económica.
De casi 90 millones de barriles a cero
Antes de la guerra, Irán mantenía alrededor de 135 millones de barriles fuera de sus fronteras, buena parte de ellos en aguas próximas a Malasia y Singapur, de acuerdo con Kpler.
El volumen almacenado disminuyó después de que Washington impusiera restricciones al transporte de petróleo iraní. Aunque una suspensión temporal del bloqueo, a mediados de junio, permitió reconstruir parte de las reservas, las medidas fueron restablecidas en julio.
Kpler estimó que el inventario había caído por debajo de un millón de barriles el 5 de octubre, antes de agotarse. Otra firma especializada, Vortexa, calculó que todavía quedaban unos seis millones de barriles frente a Singapur el 9 de octubre, una diferencia que refleja variaciones en las estimaciones y los métodos de seguimiento.
“No queda más petróleo para descargar en China”, afirmó Homayoun Falakshahi, responsable de análisis de crudo de Kpler, citado por The Wall Street Journal.
China busca proveedores alternativos
Ante la reducción de los cargamentos iraníes, las refinerías chinas comenzaron a recurrir con mayor frecuencia a otros proveedores, incluidos Brasil y países de África occidental, según el informe.
Irán había utilizado transferencias de petróleo entre buques para dificultar el rastreo del origen de los cargamentos. Los barcos trasladaban el crudo hacia zonas próximas a Malasia y Singapur, donde otras embarcaciones lo recogían antes de transportarlo a China.
El bloqueo ha complicado la reposición de esas reservas y limitado la capacidad de mantener el flujo comercial mediante ese mecanismo.
El Comando Central de Estados Unidos sostuvo que las restricciones han privado a Irán de al menos 25,000 millones de dólares en ingresos petroleros. Esa cifra corresponde a una estimación de las autoridades estadounidenses.
Presión sobre la economía iraní
Los ingresos petroleros representan entre el 30 % y el 40 % de los ingresos públicos de Irán, según Falakshahi, y constituyen una fuente importante de divisas para el país.
La presión sobre las exportaciones coincide con una depreciación de la moneda iraní y un aumento de las dificultades económicas. De acuerdo con The Wall Street Journal, el rial perdió un tercio de su valor frente al dólar desde comienzos de julio.
Teherán ha intentado mantener parte de sus operaciones mediante instalaciones de almacenamiento y transporte terrestre hacia países vecinos. Sin embargo, los analistas citados por el diario consideran que esas alternativas difícilmente pueden reemplazar los volúmenes que se movilizaban por vía marítima.
El impacto sobre las negociaciones
Para algunos analistas, las restricciones estadounidenses buscan aumentar el costo económico para el Gobierno iraní y presionarlo para retomar las negociaciones sobre su programa nuclear.
Iman Nasseri, vicepresidente sénior para Oriente Medio y Asia de FGE NexantECA, consideró que las medidas están teniendo efectos, aunque advirtió que Irán ha demostrado capacidad para resistir otras crisis.
El Gobierno iraní, por su parte, rechaza que las sanciones y el bloqueo hayan provocado el colapso de su economía.
El agotamiento de las reservas flotantes representa un cambio importante para la estrategia exportadora de Teherán, pero su impacto definitivo dependerá de la duración de las restricciones, de la capacidad del país para encontrar otras vías de comercialización y de la evolución de las negociaciones internacionales.




