Una alfombra que se mueve, un pasillo oscuro o un baño sin apoyo pueden convertir tareas cotidianas en situaciones de riesgo. Revisar estos detalles ayuda a que las personas mayores se desplacen con mayor seguridad dentro del hogar.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomiendan retirar obstáculos del suelo, mejorar la iluminación e instalar barras de apoyo en los baños y pasamanos en las escaleras.
Empezar por las zonas de paso
Los pasillos, las entradas a las habitaciones y los alrededores de la cama deben permanecer despejados. Conviene fijar o retirar las alfombras sueltas y mantener interruptores o luces accesibles durante la noche.
En el baño, las barras de apoyo bien instaladas ofrecen un punto de sujeción. Los CDC también aconsejan utilizar calzado firme, antideslizante y del tamaño correcto, y realizar actividades que mejoren la fuerza y el equilibrio cuando la condición de salud lo permita.
Cuándo buscar orientación médica
Si una persona ya se cayó, se siente inestable al caminar o teme perder el equilibrio, es importante comentarlo con un profesional de salud. Algunos medicamentos pueden producir mareos o somnolencia, y una revisión médica puede ayudar a identificar factores que requieren atención.
Estas medidas forman parte de las recomendaciones de los CDC para prevenir caídas en adultos mayores.




