Cepillarse dos veces al día es fundamental, pero no basta para limpiar todos los espacios entre los dientes. En esas zonas se pueden acumular restos de comida y placa que las cerdas del cepillo no retiran por completo.
La Asociación Dental Americana (ADA) recomienda limpiar entre los dientes una vez al día. El hilo dental es una opción habitual, aunque también existen otros dispositivos de limpieza interdental que pueden resultar más cómodos según cada persona.
La diferencia está entre los dientes
La placa dental es una película pegajosa que contiene bacterias. Cuando no se retira de forma adecuada, puede contribuir a la aparición de caries y problemas de encías. Con el tiempo, la placa endurecida se convierte en sarro, que requiere limpieza profesional.
El hilo debe pasar con cuidado entre los dientes, sin golpear las encías. Si hay aparatos de ortodoncia, puentes o dificultades para usarlo, un odontólogo puede orientar sobre cepillos interdentales u otras alternativas.
La constancia pesa más que la prisa
Incorporar la limpieza interdental a un momento fijo del día ayuda a convertirla en costumbre. Lo importante es hacerlo correctamente y mantener el cepillado con pasta fluorada, además de acudir a las revisiones dentales.
La guía de hilo dental de la ADA explica la importancia de retirar la placa de los espacios que no alcanza el cepillo.




