Pasar muchas horas con zapatos cerrados, especialmente cuando las medias están húmedas, crea un ambiente favorable para los hongos que causan el llamado pie de atleta. No es un problema exclusivo de quienes practican deportes.
La Academia Estadounidense de Dermatología explica que esta infección puede producir picazón, descamación y grietas, en particular entre los dedos y en la planta de los pies.
Secar bien los pies es fundamental
Después del baño, conviene secar cuidadosamente los pies, incluyendo los espacios entre los dedos. También se recomienda cambiar las medias todos los días y hacerlo antes si se humedecen por el sudor o la lluvia.
Si es posible, alternar los zapatos permite que un par se seque antes de volver a usarlo. En días calurosos, el calzado que facilita la ventilación puede ayudar a mantener los pies menos húmedos.
Cuidados en duchas y piscinas compartidas
En áreas comunes húmedas, como vestidores, duchas de gimnasios o bordes de piscinas, los dermatólogos recomiendan utilizar chancletas o sandalias. Si aparecen lesiones que no mejoran o se extienden, corresponde consultar con un profesional de salud.
Estas medidas están recogidas en la guía de prevención del pie de atleta de la AAD.




