CIUDAD DEL VATICANO.– El papa León XIV revocó los recortes salariales que su predecesor, Francisco, había establecido en 2021 para cardenales, superiores de la Curia romana, clérigos y religiosos ante las dificultades financieras que atravesaba el Vaticano durante la pandemia de COVID-19.
La decisión fue formalizada mediante un motu proprio con el que León XIV derogó definitivamente el documento Un futuro sostenible, firmado por Francisco el 23 de marzo de 2021.
La nueva disposición establece sus efectos a partir del 1 de septiembre de 2026 y fue publicada coincidiendo con el cumpleaños número 71 de Robert Francis Prevost, nombre secular del actual pontífice.
Francisco había reducido hasta un 10 % los salarios
Las medidas adoptadas en 2021 establecieron una reducción del 10 % en las remuneraciones de los cardenales que prestaban servicios en la Santa Sede.
Para otros superiores, entre ellos responsables y secretarios de dicasterios, el recorte fue de un 8 %, mientras que para determinados clérigos y religiosos se fijó una disminución del 3 %.
También fueron suspendidos los incrementos salariales bienales asociados a la antigüedad del personal, aunque quedaron protegidas algunas de las remuneraciones más bajas.
El Vaticano justificó entonces las medidas por el deterioro de sus finanzas durante la pandemia, que profundizó problemas presupuestarios existentes.
Uno de los factores que afectó especialmente los ingresos fue el prolongado cierre de los Museos Vaticanos, una fuente relevante de recursos para las finanzas de la Santa Sede.
León XIV considera que los recortes ya pueden superarse
En el nuevo documento, León XIV reconoce que las medidas adoptadas por Francisco fueron necesarias ante las circunstancias extraordinarias provocadas por la emergencia sanitaria.
Sin embargo, considera que actualmente existen condiciones para dejarlas atrás.
Las “medidas de contención salarial” fueron necesarias “para afrontar el desafío excepcional de la pandemia”, pero “ahora pueden superarse”, señala el pontífice, al destacar que las instituciones vaticanas deberán continuar utilizando otros mecanismos para garantizar su sostenibilidad económica.
León XIV explicó que tomó la decisión después de escuchar la posición de la Secretaría de Economía y examinar la situación financiera.
Los recortes ya habían comenzado a ser parcialmente modificados en 2025, cuando una disposición papal derogó uno de los artículos de la normativa original.
No habrá efecto retroactivo
La derogación no significa que los trabajadores recuperarán automáticamente las cantidades que dejaron de percibir durante los años en que estuvieron vigentes los recortes.
El documento establece que los efectos producidos durante la aplicación de la normativa de Francisco permanecerán inalterados.
Esto incluye el período durante el cual estuvo congelado el cómputo de determinados aumentos salariales vinculados a la antigüedad.
La nueva disposición, por tanto, elimina las restricciones hacia adelante sin modificar las consecuencias económicas generadas durante su vigencia.
Finanzas del Vaticano muestran recuperación
La decisión llega en un contexto de mejora de las cuentas de la Santa Sede.
Según las cifras correspondientes a 2024, el Vaticano pasó de un déficit de 51.2 millones de euros en 2023 a un superávit de 1.6 millones de euros en 2024, favorecido principalmente por mayores donaciones y mejores resultados financieros.
El déficit estructural, que excluye esos resultados financieros, también disminuyó: pasó de 83.5 millones de euros a 44.4 millones durante el mismo período.
Pese a esa evolución, la Secretaría de Economía ha advertido que alcanzar una situación de plena sostenibilidad financiera continúa siendo un objetivo de largo plazo para la Santa Sede.




