Por Osvaldo Reyes
La actualización del documento de conducir representa un paso positivo hacia la modernización institucional y el fortalecimiento de la seguridad documental en el país. Adoptar estándares internacionales como la norma ISO/IEC 18013-5 coloca a República Dominicana en sintonía con prácticas globales.
Sin embargo, el verdadero desafío no radica únicamente en el diseño o en la tecnología del plástico, sino en la eficiencia del servicio. La ampliación a 32 demarcaciones y más consulados es una promesa relevante, pero su éxito dependerá de la capacidad operativa, la reducción de tiempos de espera y la transparencia en el proceso.
La ciudadanía espera más que un nuevo formato: demanda un sistema ágil, accesible y confiable. Modernizar el documento es el primer paso; consolidar la confianza pública será la verdadera meta.










