Cuando aparece picazón debajo de unos aretes, una cadena o un reloj, a veces se culpa al sudor o al calor. Sin embargo, el contacto con determinados metales también puede provocar una reacción en la piel.
El níquel es una causa conocida de dermatitis alérgica de contacto, según la Academia Estadounidense de Dermatología. Puede estar presente en piezas de bisutería y otros objetos que rozan la piel durante varias horas.
Qué señales conviene observar
Una erupción con picazón, enrojecimiento o irritación justo en la zona donde toca la pieza puede ser una pista. Esto no confirma por sí solo una alergia: otras sustancias y la fricción también pueden causar molestias parecidas.
Si se sospecha una reacción, lo prudente es dejar de usar temporalmente el accesorio que provoca molestias y observar la evolución. Para reducir la exposición, los dermatólogos recomiendan elegir piezas identificadas como libres de níquel o elaboradas con materiales adecuados para personas sensibles.
No solo ocurre con los aretes
Hebillas de cinturones, botones metálicos y algunas correas de reloj también pueden contener níquel. Si la reacción persiste, aparece una lesión importante o se repite con distintos accesorios, un dermatólogo puede orientar el diagnóstico.
Más información en la guía de la Academia Estadounidense de Dermatología sobre alergia al níquel.




