Washington/Teherán.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y las autoridades iraníes formalizaron este miércoles un acuerdo que busca poner fin al conflicto militar en Oriente Medio, marcando el primer entendimiento oficial entre ambas naciones desde la salida de Washington del acuerdo nuclear de 2015.
La confirmación llegó tanto desde la Casa Blanca como desde el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, luego de que ambas partes firmaran digitalmente un memorando de entendimiento de 14 puntos que entra en vigor de manera inmediata.
Un funcionario estadounidense confirmó a la agencia AFP que Trump suscribió el documento durante una cena celebrada junto al presidente francés, Emmanuel Macron, en el Palacio de Versalles, tras la cumbre del G-7.
Irán confirma entrada en vigor inmediata
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, informó que el acuerdo quedó oficialmente validado tras la firma electrónica de los presidentes de ambos países.
“El texto del memorando de entendimiento entre Irán y Estados Unidos está ahora oficialmente finalizado porque ambas partes lo han firmado”, afirmó el portavoz en declaraciones difundidas por la cadena estatal Press TV.
Baghaei explicó que la decisión de que el documento fuera firmado directamente por las máximas autoridades de ambos Estados busca otorgarle mayor peso político y diplomático.
“Cuando el texto es firmado por las más altas autoridades de ambos países, violarlo tendrá naturalmente un mayor costo”, sostuvo.
Fin de las hostilidades y apertura del estrecho de Ormuz
El memorando pone fin al conflicto iniciado el 28 de febrero tras la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán.
Entre sus principales disposiciones figura la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo escenarios vinculados al conflicto en el Líbano.
Asimismo, Irán se compromete a garantizar el libre tránsito marítimo por el estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el comercio mundial de petróleo.
Por su parte, Estados Unidos iniciará el levantamiento gradual del bloqueo naval impuesto a los puertos iraníes, proceso que deberá completarse en un plazo de 30 días.
Sesenta días para negociar un acuerdo definitivo
El documento establece además un período de 60 días para negociar un acuerdo de paz definitivo que incluya temas sensibles como el programa nuclear iraní y el levantamiento total de las sanciones económicas impuestas por Washington.
Durante ese período, ambas naciones mantendrán los compromisos asumidos en el memorando mientras avanzan las conversaciones diplomáticas.
Como parte de los compromisos futuros, Estados Unidos contempla levantar las sanciones contra Irán, liberar activos financieros congelados y desarrollar un plan de reconstrucción valorado en aproximadamente 300,000 millones de dólares.
Teherán advierte que lo difícil será implementar el acuerdo
Aunque celebró la firma del documento, el portavoz iraní advirtió que la fase más compleja será su ejecución.
“Implementar el acuerdo será más difícil que firmarlo, especialmente con partes que no están comprometidas con sus obligaciones”, expresó Baghaei.
Irán considera el pacto una derrota para Washington
Horas antes de la confirmación oficial, el jefe negociador iraní y presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, calificó el acuerdo como un revés político para Estados Unidos.
“Este acuerdo constituye el fracaso de Estados Unidos. La gente lo conocerá y sacará sus propias conclusiones”, declaró durante una entrevista con la televisión estatal iraní.
Qalibaf tiene previsto participar este viernes en una ceremonia protocolar en las cercanías de Lucerna, Suiza, junto al vicepresidente estadounidense JD Vance, donde se espera la ratificación formal del memorando ante representantes internacionales.
Un nuevo escenario geopolítico
La firma del acuerdo representa uno de los acontecimientos diplomáticos más relevantes de los últimos años en Oriente Medio y abre una nueva etapa en las relaciones entre Washington y Teherán, tras décadas marcadas por tensiones, sanciones económicas y conflictos regionales.
Analistas internacionales consideran que el éxito o fracaso de este proceso dependerá de la capacidad de ambas partes para cumplir los compromisos asumidos y avanzar hacia un acuerdo permanente que garantice la estabilidad regional.






