Washington. Estados Unidos e Irán firmarán oficialmente el próximo viernes en Suiza un acuerdo de paz que pondrá fin a las hostilidades entre ambas naciones y permitirá la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
El memorando de entendimiento, compuesto por 14 puntos y revelado por un alto funcionario de la administración del presidente Donald Trump, establece el cese inmediato y permanente de las operaciones militares, además de sentar las bases para la negociación de un acuerdo definitivo en los próximos 60 días.
Fin de la guerra
Según el documento, Estados Unidos e Irán, junto a sus respectivos aliados, acuerdan la terminación inmediata de las acciones militares en todos los frentes, incluyendo el conflicto en Líbano.
La medida busca poner fin a la confrontación iniciada el pasado 28 de febrero, cuando comenzaron las operaciones militares lideradas por Washington e Israel contra la República Islámica.
No obstante, ni Israel ni Hezbolá forman parte del acuerdo, por lo que la estabilidad en el sur del Líbano dependerá de la influencia que ambas potencias ejerzan sobre sus aliados.
Reapertura del Estrecho de Ormuz
Uno de los puntos más relevantes del acuerdo contempla la reapertura del Estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán desde el inicio del conflicto.
Teherán se compromete a garantizar durante 60 días el tránsito seguro y libre de embarcaciones comerciales, mientras mantiene conversaciones con Omán para definir la futura administración de la vía marítima en coordinación con los países del Golfo Pérsico.
Por su parte, Estados Unidos iniciará el levantamiento progresivo del bloqueo naval impuesto a los puertos iraníes, proceso que deberá completarse en un plazo de 30 días.
Dos meses para un acuerdo definitivo
El memorando establece un período de 60 días para negociar un tratado de paz permanente que posteriormente deberá ser ratificado mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU.
Mientras avanzan las negociaciones, ambas partes mantendrán el statu quo. Esto implica que Irán conservará su actual programa nuclear y Estados Unidos no impondrá nuevas sanciones ni ampliará su despliegue militar en la región.
Asimismo, Washington se compromete a retirar gradualmente su presencia militar cercana a territorio iraní una vez se firme el acuerdo definitivo.
El tema nuclear sigue pendiente
Aunque el memorando representa un avance significativo en materia de seguridad regional, deja para una etapa posterior uno de los principales puntos de fricción entre ambas naciones: el programa nuclear iraní.
En el documento, Irán reafirma que no desarrollará armas nucleares y acepta negociar un mecanismo supervisado por el Organismo Internacional de Energía Atómica para la destrucción del uranio altamente enriquecido almacenado en su territorio.
Levantamiento de sanciones y plan de reconstrucción
Como parte de un eventual acuerdo final, Estados Unidos se compromete a levantar las sanciones económicas impuestas a Irán, incluyendo aquellas respaldadas por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Además, Washington autorizará nuevamente las exportaciones de petróleo iraní y facilitará la liberación de fondos y activos congelados del país.
El plan también contempla una propuesta de inversión estimada en 300,000 millones de dólares para apoyar la reconstrucción y recuperación económica de Irán, una iniciativa que ya genera debate dentro de sectores del Partido Republicano en Estados Unidos.
Impacto en los mercados
El anuncio del entendimiento entre Washington y Teherán ya ha provocado una reacción positiva en los mercados internacionales, impulsando una caída en los precios del petróleo ante la expectativa de que el flujo energético mundial vuelva a la normalidad tras la reapertura del Estrecho de Ormuz.








