Madrid, España. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) confirmó que 2025 se convirtió en el tercer año más caluroso registrado en España desde que existen mediciones oficiales, igualando los niveles alcanzados en 2024 y consolidando una tendencia marcada por el aumento sostenido de las temperaturas en el país.
El portavoz de la AEMET, Rubén del Campo, informó que los cuatro años más cálidos de la serie histórica española corresponden a los últimos cuatro años, una señal clara del impacto que está teniendo el cambio climático sobre el territorio nacional.
Uno de los hitos más relevantes de 2025 fue que el país experimentó el verano más caluroso jamás registrado, con una temperatura media de 24.2 grados Celsius. Este fenómeno contribuyó al agravamiento de incendios forestales y a un incremento significativo de los riesgos asociados a las altas temperaturas.
A pesar de las elevadas temperaturas, el año también fue más lluvioso de lo habitual, lo que permitió aliviar los efectos de la sequía que había afectado a diversas regiones españolas durante años anteriores.
Miles de muertes asociadas al calor
El impacto de las olas de calor se reflejó también en la salud pública. Según datos del Ministerio de Sanidad de España, unas 3,832 personas fallecieron entre el 16 de mayo y el 30 de septiembre de 2025 por causas asociadas a las altas temperaturas.
Las autoridades meteorológicas advirtieron que el patrón de calor extremo continúa durante 2026. Aunque el país registró fuertes lluvias e inundaciones durante los primeros meses del año, especialmente en Andalucía, la primavera recién concluida fue catalogada como la segunda más cálida de la historia, solo superada por la de 2023.
Verano de 2026 apunta a temperaturas superiores a lo normal
De cara a los próximos meses, la AEMET prevé que el verano de 2026 presente temperaturas superiores a los valores habituales en todo el territorio español.
Los expertos recuerdan que las olas de calor, las sequías prolongadas y otros fenómenos meteorológicos extremos se están volviendo cada vez más frecuentes e intensos debido al calentamiento global, una situación que afecta de manera particular a países mediterráneos como España.
Un país en la primera línea del cambio climático
España se mantiene entre las naciones europeas más vulnerables a los efectos del cambio climático. El aumento de las temperaturas, la prolongación de las olas de calor y la variabilidad extrema de las precipitaciones continúan planteando importantes desafíos para la gestión de recursos hídricos, la agricultura, la salud pública y la protección ambiental.




