Estados Unidos. – El observatorio espacial Swift de la NASA se encuentra en la etapa final de su permanencia en órbita, después de 22 años de investigaciones y un intento fallido de rescate que buscaba prolongar su funcionamiento.
La Fuerza Espacial de Estados Unidos estimó que el telescopio podría reingresar en la atmósfera terrestre alrededor del viernes 30 de octubre de 2026, mientras continúa el seguimiento de su trayectoria.
De acuerdo con Brad Cenko, científico jefe de la misión en la NASA, gran parte de la estructura, de aproximadamente 1.5 toneladas, se quemará durante el descenso. Sin embargo, algunos componentes de tungsteno y fragmentos de sus espejos podrían resistir el reingreso.
¿Dónde podrían caer los restos del telescopio?
Los científicos consideran que cualquier fragmento que sobreviva probablemente terminará en el océano.
No obstante, la zona prevista de reingreso comprende áreas de África, Australia, India, el Sudeste Asiático, Centroamérica y Sudamérica. Esto no significa que se haya confirmado un punto de impacto en esos territorios.
La Fuerza Espacial estadounidense mantiene el seguimiento de la órbita del observatorio para determinar su descenso.
Fracasó el intento de rescatar el observatorio Swift
La intensa actividad solar de los últimos años aumentó la resistencia atmosférica que afecta a los satélites en órbita baja, acelerando la pérdida de altura de Swift.
Para intentar prolongar su funcionamiento, la NASA contrató a la empresa Katalyst Space, que desarrolló una nave robótica denominada Link.
El vehículo fue lanzado en julio de 2026 con el objetivo de aproximarse al telescopio y elevar su órbita, pero experimentó dificultades técnicas y no consiguió completar la operación.
Link terminó reingresando en la atmósfera en septiembre.
Swift detectó más de 2,000 explosiones de rayos gamma
El observatorio fue lanzado el 20 de noviembre de 2004 para investigar explosiones de rayos gamma y otros fenómenos de alta energía del universo.
Durante su misión detectó más de 2,000 estallidos de rayos gamma y aproximadamente 1,400 supernovas. También estudió cometas, asteroides y agujeros negros.
Una de sus principales capacidades era girar rápidamente para observar fenómenos astronómicos recién detectados y alertar a otros telescopios, incluidos el Hubble y el James Webb, para realizar investigaciones adicionales.
Tras cancelarse el rescate, Swift continuó realizando observaciones hasta el 20 de octubre, cuando su baja altitud impidió mantener las condiciones necesarias para operar sus instrumentos.
La NASA dio por concluida la misión, dejando un extenso registro científico acumulado durante más de dos décadas.




