SANTO DOMINGO.– Una tabla de cortar puede parecer limpia a simple vista y, sin embargo, conservar residuos de alimentos crudos. Si se utiliza después para picar vegetales que se comerán sin cocción, existe riesgo de trasladar microorganismos de una preparación a otra.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan separar las carnes, aves y pescados crudos de los alimentos listos para consumir. Una forma práctica de aplicar esta medida es utilizar tablas diferentes, o lavar cuidadosamente el utensilio antes de cambiar de ingrediente.
Qué hacer en la práctica
El lavado debe incluir agua y jabón, con atención a las ranuras y bordes donde pueden quedar restos. Los cuchillos, platos y mesones que entraron en contacto con alimentos crudos también requieren limpieza. Si una superficie necesita desinfección adicional, debe usarse un producto apto y seguir exactamente las indicaciones del fabricante.
El orden de preparación puede ayudar: lavar y cortar primero los vegetales que se servirán frescos y dejar para después la manipulación de carnes crudas. Mantener las manos limpias entre tareas es tan importante como disponer de utensilios separados.
Recomendaciones para prevenir problemas
Las tablas muy desgastadas, con grietas profundas o difíciles de limpiar, deben evaluarse para reemplazo. Guardarlas húmedas o amontonadas sin ventilación tampoco favorece una buena higiene. Después de lavarlas, es preferible permitir que se sequen completamente.
La prevención de enfermedades transmitidas por alimentos depende de varias barreras: limpieza, separación, cocción suficiente y refrigeración adecuada. La tabla de cortar es solo una parte de ese conjunto de prácticas.
Fuente de referencia: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.




