Cada 29 de julio se conmemora el Día del Mal de Amor, una fecha que busca visibilizar el impacto emocional que pueden provocar las rupturas sentimentales y los amores no correspondidos, así como fomentar el cuidado de la salud mental.
El denominado «mal de amor» describe el profundo sufrimiento emocional que experimentan muchas personas tras una decepción amorosa, un rechazo o el fin de una relación, una situación que también puede generar manifestaciones físicas.
Cuando el desamor afecta la salud
Especialistas señalan que una ruptura afectiva puede alterar el equilibrio emocional y desencadenar síntomas como insomnio, pérdida del apetito, dificultad para concentrarse, cansancio, ansiedad, estrés e incluso irritabilidad.
Durante el enamoramiento, el cerebro libera sustancias químicas como la dopamina y la adrenalina, responsables de generar sensaciones de bienestar, placer y motivación.
Sin embargo, cuando una relación termina, estos procesos neuroquímicos cambian de forma significativa, lo que puede provocar sentimientos de tristeza, ansiedad, enojo y una sensación de vacío emocional.
La importancia de pedir ayuda
El Día del Mal de Amor también busca eliminar los estigmas asociados al sufrimiento emocional y recordar que expresar las emociones forma parte del proceso de recuperación.
Los especialistas recomiendan buscar apoyo en familiares, amigos o profesionales de la salud mental cuando el dolor emocional persiste durante un tiempo prolongado o comienza a afectar el trabajo, los estudios, el descanso o las actividades cotidianas.
Reconocer las emociones, mantener hábitos saludables y evitar el aislamiento son algunas de las estrategias que pueden contribuir a superar una ruptura de manera más saludable.




