Santo Domingo.– El despliegue militar y las labores de vigilancia en la frontera entre República Dominicana y Haití representarían un gasto superior a los 370.9 millones de pesos mensuales, al sumar las remuneraciones de los soldados y los recursos destinados al patrullaje terrestre, según revela el periódico Diario Libre.
La estimación, elaborada a partir de informaciones oficiales del Ministerio de Defensa, equivale a unos 12.4 millones de pesos diarios, tomando como referencia un período de 30 días.
El cálculo no constituye una cifra oficial consolidada. Combina datos salariales y de despliegue militar divulgados durante 2026 con la inversión en patrullaje reportada por el Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront) durante 2025.
Nómina militar supera los RD$330 millones
El ministro de Defensa, Carlos Antonio Fernández Onofre, informó el 26 de octubre que alrededor de 11,000 soldados se encuentran desplegados en la zona fronteriza.
De acuerdo con los datos divulgados por el funcionario, el salario mensual de un raso supera los 30,000 pesos. Si se aplica esa remuneración como referencia para los 11,000 efectivos, el gasto salarial alcanzaría al menos 330 millones de pesos mensuales.
Esta proyección no contempla las diferencias salariales correspondientes a los distintos rangos militares ni otros gastos asociados al personal, como alimentación, atención médica y servicios logísticos, resalta la nota del matutino.
El patrullaje representa otros RD$40.9 millones al mes
A los costos de nómina se suma la inversión en las operaciones de vigilancia. Según la Memoria Institucional del Ministerio de Defensa, el Cesfront realizó 17,792 patrullas en cuatro provincias fronterizas durante 2025, con una ejecución presupuestaria de 491.09 millones de pesos.
Ese monto representa un promedio aproximado de 40.9 millones de pesos mensuales.
Las operaciones también requieren vehículos militares, aeronaves, equipos de comunicación y dispositivos tecnológicos para supervisar los distintos puntos de la frontera.
Entre los recursos utilizados figuran las aeronaves TP-75 Dulus, cuyo ensamblaje representó una inversión aproximada de 417,350 dólares. Informaciones divulgadas en marzo de 2026 situaron su costo operativo en unos 60 dólares por hora de vuelo, aunque no se ha publicado un desglose del tiempo destinado a las misiones fronterizas.
Durante este año, el Gobierno también presentó nuevas unidades de equipamiento militar, incluidos vehículos blindados Furia, transportes, motocicletas y aeronaves no tripuladas de despegue y aterrizaje vertical. El costo de producción reportado para los blindados Furia VBD-1 ronda los 200,000 dólares por unidad.
La verja fronteriza y la vigilancia tecnológica
La infraestructura fronteriza constituye otro componente de la inversión estatal. El Plan Operativo Anual del Ministerio de Defensa para 2026 contempla 1,608.22 millones de pesos para el proyecto de la verja perimetral, con una meta de construcción de 13 kilómetros.
El ministro Fernández Onofre ha señalado que el Gobierno prevé inaugurar en diciembre un tramo de 38 kilómetros y que actualmente el país dispone de 54.5 kilómetros de verja.
El plan también identifica 54.5 millones de pesos para cámaras, redes, servidores y programas informáticos vinculados con la vigilancia de la zona.
Por su parte, los registros de MapaInversiones, del Ministerio de Hacienda y Economía, indican que entre 2022 y 2026 se habían ejecutado 4,661 millones de pesos en el proyecto, equivalentes al 43.11 % del presupuesto de la obra.
La inversión global estimada asciende a 10,812 millones de pesos y se proyecta que los trabajos concluyan en 2028.
Otros compromisos relacionados con la seguridad regional
Los gastos de vigilancia fronteriza tampoco abarcan todas las contribuciones dominicanas vinculadas con la situación de seguridad en Haití.
Entre ellas figura el aporte de 20 millones de dólares a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), además de aproximadamente 1.06 millones de dólares para asistencia logística, evacuaciones médicas y facilidades destinadas a contingentes extranjeros.
En conjunto, estas partidas reflejan que la protección de la frontera implica compromisos presupuestarios que van más allá del pago de los militares y las operaciones de patrullaje, e incluyen infraestructura, tecnología, equipamiento y cooperación logística.




