París, Francia.– El Museo del Louvre reabrió al público la Galería de Apolo, escenario de un millonario robo ocurrido en octubre del año pasado que dio la vuelta al mundo. Aunque la sala vuelve a recibir visitantes, las valiosas joyas que albergaba ya no forman parte de la exhibición.
Antes del atraco, la galería era conocida por exhibir las históricas joyas de la Corona francesa. Sin embargo, tras el robo de ocho piezas valoradas en aproximadamente 100 millones de dólares, el lugar adquirió notoriedad internacional como escenario de uno de los robos más audaces registrados en un museo.
La reapertura ha despertado el interés de numerosos turistas, quienes ahora visitan la sala no solo por su riqueza artística y arquitectónica, sino también por la historia que rodea el caso.
“Para mí es un honor estar aquí el primer día”, expresó Jenny Lee, guía turística de visitantes surcoreanos. Por su parte, Alison Leslie, una exagente de policía escocesa, afirmó que la galería conserva toda su belleza incluso sin las joyas que la hicieron famosa.
Las joyas continúan desaparecidas
Aunque las autoridades francesas detuvieron a los cuatro presuntos responsables del robo semanas después del asalto, las piezas sustraídas aún no han sido recuperadas.
Las investigaciones incluyeron operativos en la región de París y la cooperación con cuerpos policiales de Bélgica, Italia y otros países, sin resultados positivos hasta el momento.
Como medida de seguridad, las joyas restantes fueron retiradas de la Galería de Apolo y serán exhibidas en una nueva sala especialmente acondicionada y con mayores medidas de protección.
Un robo que dejó al descubierto fallas de seguridad
Según las investigaciones, los asaltantes utilizaron una grúa instalada sobre un camión para acceder a un balcón del museo. Posteriormente cortaron ventanas y vitrinas utilizando sierras de disco de alta potencia para cometer el robo a plena luz del día.
El caso puso en evidencia importantes deficiencias en la seguridad del Louvre. Una auditoría realizada en 2019 ya había advertido sobre la vulnerabilidad de la galería debido al acceso desde el exterior, aunque las recomendaciones nunca fueron implementadas.
El robo también reveló limitaciones en el sistema de videovigilancia del museo y provocó una crisis institucional que derivó en protestas del personal y la renuncia de la entonces presidenta del Louvre, Laurence des Cars, quien fue sustituida por el historiador del arte Christophe Leribault.
El museo más visitado del mundo
El Louvre, hogar de obras emblemáticas como la Mona Lisa, recibió alrededor de nueve millones de visitantes el año pasado, una cifra que supera ampliamente la capacidad para la que fue diseñado y que ha generado desafíos relacionados con la gestión del flujo de turistas.
Con la reapertura de la Galería de Apolo, el museo busca recuperar la normalidad mientras continúa la investigación para localizar las joyas desaparecidas y reforzar la seguridad de una de las instituciones culturales más importantes del mundo.




