Detroit, Estados Unidos.– El puente internacional Gordie Howe quedó oficialmente abierto al tránsito este lunes, convirtiéndose en una nueva conexión estratégica entre Canadá y Estados Unidos que busca fortalecer el comercio, el turismo y el transporte de mercancías en el principal corredor fronterizo entre ambos países.
La puesta en funcionamiento de la obra ocurre en un contexto de tensiones comerciales, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara aranceles del 50 % a las importaciones procedentes de Canadá.
Durante casi un siglo, el Ambassador Bridge, de propiedad privada, fue la única ruta utilizada por los camiones comerciales de gran porte entre Detroit (Michigan) y Windsor (Ontario).
Según el Departamento de Transporte de Estados Unidos, más del 70 % de las exportaciones canadienses tienen como destino el mercado estadounidense, mientras que Detroit representa el principal puerto fronterizo para el transporte terrestre de carga entre ambos países.
Una obra de gran impacto económico
El puente, que lleva el nombre de la leyenda canadiense del hockey Gordie Howe, tiene una longitud de 2.4 kilómetros y alcanza una altura de 46 metros sobre el río Detroit.
La infraestructura cuenta con seis carriles de circulación, tres en cada sentido, además de carriles de emergencia y conexiones directas con las principales autopistas de ambos lados de la frontera.
En territorio estadounidense, el acceso se realiza mediante un intercambiador conectado con la Interestatal 75, mientras que en Canadá enlaza con la Highway 401, la E.C. Row Expressway y la Ojibway Parkway, facilitando el tránsito hacia el puerto de entrada canadiense.
Las autoridades estiman que el nuevo puente permitirá agilizar el transporte de mercancías, reducir tiempos de espera y disminuir los costos logísticos para las empresas que operan entre ambos países.
Canadá financió la construcción
La obra fue financiada por el Gobierno de Canadá con una inversión estimada en 6,400 millones de dólares.
Como parte del acuerdo bilateral, Canadá administrará el cobro de los peajes desde el lado de Windsor y compartirá una parte de esos ingresos con Estados Unidos durante los próximos 15 años.
Michigan también recibirá parte de la recaudación, aunque únicamente después de que Canadá recupere el costo total de la construcción.
Los usuarios podrán pagar los peajes mediante efectivo, tarjetas bancarias y billeteras digitales como Apple Pay, Google Pay y Samsung Pay, además de utilizar el sistema electrónico Breakaway, que ofrece descuentos de hasta un 25 % para usuarios frecuentes.
Paso gratuito para peatones y ciclistas
A partir del 5 de agosto, el puente también permitirá el paso gratuito de peatones y ciclistas, siempre que cuenten con la documentación requerida para cruzar la frontera entre ambos países.
La infraestructura incorpora además modernos centros de inspección fronteriza, con 24 cabinas del lado canadiense, 36 en territorio estadounidense y 16 carriles destinados al cobro de peajes en Windsor.
Con esta apertura, Canadá y Estados Unidos incorporan un nuevo corredor estratégico para el comercio bilateral, considerado uno de los más importantes de América del Norte.




