Los teléfonos y las computadoras almacenan fotografías familiares, trabajos, facturas y otros documentos difíciles de reemplazar. Una avería, un robo o un programa malicioso puede provocar la pérdida de esos archivos si solo existe una copia.
La Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad de Estados Unidos recomienda respaldar los datos importantes en un disco externo seguro o en un servicio de almacenamiento en la nube confiable. La frecuencia debe ajustarse a la importancia y al ritmo con que cambian los archivos.
Medidas recomendadas
Una estrategia de protección consiste en mantener copias en medios distintos y conservar al menos una fuera del dispositivo principal. Los discos externos que no se utilizan de manera permanente pueden desconectarse después de completar el respaldo, lo que reduce ciertos riesgos ante ataques de programas maliciosos.
El almacenamiento en la nube también exige precauciones. Conviene activar la verificación en dos pasos, revisar los permisos de acceso y comprobar que el servicio ofrezca opciones de recuperación. Los archivos sensibles pueden requerir cifrado y controles adicionales.
Una copia de seguridad solo es útil si puede recuperarse. Por eso, es recomendable probar periódicamente la restauración de algunos documentos y verificar que los respaldos incluyan las carpetas correctas. El objetivo es poder recuperar la información sin depender de un único aparato.




