Santo Domingo. – La circulación vehicular alrededor de la Plaza de la Bandera ha experimentado cambios desde la inauguración del túnel de la avenida Gregorio Luperón, el pasado 19 de julio. Los semáforos de la superficie permanecen apagados y algunos conductores aseguran que los taponamientos han disminuido considerablemente.
Aunque esta situación ha generado preocupación por las dificultades de los peatones para cruzar, también ha despertado interés por un sistema de circulación que se utiliza desde hace años en diferentes países: las rotondas sin semáforos.
La idea consiste en permitir que los vehículos avancen de manera continua, respetando las prioridades de paso y evitando las detenciones que producen los ciclos de luces rojas y verdes. Sin embargo, para funcionar correctamente, este modelo requiere señalización, velocidades adecuadas y un diseño vial específico.
Cinco países donde las rotondas funcionan sin semáforos
España. La Dirección General de Tráfico (DGT) establece que, como norma general, los vehículos que entran a una glorieta deben ceder el paso a los que ya circulan dentro. Este sistema permite mantener el flujo vehicular sin necesidad de semáforos, aunque algunas intersecciones de gran tamaño sí cuentan con señales luminosas.
Reino Unido. Las rotondas forman parte habitual de su infraestructura vial. El Código de Circulación británico establece reglas de prioridad, selección de carriles y señalización para que los vehículos puedan incorporarse y salir de manera ordenada.

Estados Unidos. La Administración Federal de Carreteras (FHWA) promueve las rotondas modernas como alternativa a determinadas intersecciones controladas por semáforos. Según la institución, estos diseños pueden reducir las filas, las demoras y los accidentes graves al obligar a los conductores a disminuir la velocidad.

Australia. En estados como Nueva Gales del Sur y Australia Occidental, las autoridades de transporte establecen que los conductores deben reducir la velocidad y ceder el paso a los vehículos que ya se encuentran dentro de la rotonda.

Nueva Zelanda. La Agencia de Transporte del país también utiliza rotondas con reglas de prioridad y carriles señalizados. Su sistema busca mantener la circulación y reducir los puntos de conflicto entre vehículos.

La experiencia de estos países demuestra que una intersección circular puede funcionar eficientemente sin semáforos, siempre que las condiciones de diseño y seguridad sean apropiadas.
El túnel de la Plaza de la Bandera también influye
En Santo Domingo, la mejoría observada no puede atribuirse exclusivamente a los semáforos apagados.
El nuevo túnel de la avenida Gregorio Luperón, de aproximadamente 1.2 kilómetros, permite que parte del tránsito atraviese la zona sin incorporarse a la rotonda.
De hecho, el Ministerio de Obras Públicas informó que, durante el primer día de funcionamiento, sus monitoreos mediante drones y personal técnico identificaron una circulación más fluida en ese corredor.
La combinación del paso a desnivel y las menores detenciones en superficie podría estar favoreciendo el desplazamiento de los vehículos, aunque no se ha publicado un estudio que determine el impacto de cada factor.
¿Podría mantenerse la Plaza de la Bandera sin semáforos?
El funcionamiento actual abre una oportunidad para evaluar si conviene mantener un sistema de circulación continua en la superficie de la Plaza de la Bandera.
No obstante, una diferencia fundamental entre los ejemplos internacionales y el caso dominicano es que las rotondas modernas están diseñadas para operar bajo reglas específicas de prioridad, mientras que todavía no se ha confirmado oficialmente si los semáforos de la Plaza de la Bandera permanecen apagados como parte de un modelo permanente.
Además, la circulación vehicular debe equilibrarse con la seguridad peatonal, especialmente en los cruces de las avenidas 27 de Febrero y Gregorio Luperón.




