SANTO DOMINGO.– Las brochas de maquillaje pueden acumular restos de cosméticos, grasa de la piel, suciedad y microorganismos cuando se utilizan durante varios días sin una limpieza adecuada.
La Academia Estadounidense de Dermatología recomienda lavar estos utensilios cada siete a diez días, especialmente cuando se utilizan con frecuencia. Mantenerlos limpios puede ayudar a reducir el riesgo de irritaciones, brotes de acné y algunas infecciones de la piel.
Los dermatólogos también aconsejan evitar compartir brochas, esponjas y otros aplicadores, debido a que pueden transferir grasa, células de la piel y microorganismos entre personas.
¿Cómo limpiar correctamente las brochas?
El primer paso consiste en humedecer únicamente las puntas de las brochas con agua tibia para retirar los residuos de maquillaje.
Posteriormente puede utilizarse un champú suave, masajeando cuidadosamente las cerdas hasta eliminar el producto acumulado.
Las brochas deben enjuagarse hasta que el agua salga clara y luego retirar el exceso de humedad con una toalla limpia.
No se recomienda sumergir completamente la brocha en agua, debido a que la humedad puede deteriorar el adhesivo que mantiene unidas las cerdas con el mango.
El secado también es importante
Después del lavado, las brochas deben colocarse horizontalmente sobre una toalla, preferiblemente con las puntas fuera del borde de una superficie.
Los especialistas desaconsejan secarlas de manera vertical con las cerdas hacia arriba, ya que el agua puede desplazarse hacia la base y debilitar el pegamento.
También deben estar completamente secas antes de guardarlas.
¿Y las esponjas de maquillaje?
Las esponjas requieren una higiene todavía más frecuente.
La Academia Estadounidense de Dermatología recomienda limpiarlas después de cada uso y dejarlas secar al aire sobre una superficie limpia.
Asimismo, los cosméticos o utensilios que presenten mal olor, cambios de textura, coloración inusual o signos evidentes de deterioro deben ser reemplazados.
Si después de utilizar maquillaje aparecen irritación persistente, erupciones o signos de infección, los especialistas recomiendan suspender el uso del producto o aplicador sospechoso y consultar a un dermatólogo.




