SANTO DOMINGO.– Las regletas y extensiones permiten conectar equipos donde no hay suficientes tomacorrientes, pero utilizarlas sin considerar la potencia de los aparatos puede provocar calentamiento y fallas. El riesgo aumenta cuando se convierten en una solución permanente para instalaciones insuficientes.
La Electrical Safety Foundation International recomienda no conectar una extensión a otra ni sobrecargar regletas y enchufes. Antes de utilizar estos accesorios conviene revisar su capacidad nominal y compararla con las necesidades de los dispositivos conectados.
Hábitos que reducen los riesgos
Los equipos de alta demanda, especialmente los que producen calor, requieren precauciones particulares y deben conectarse conforme a las indicaciones de sus fabricantes. Una regleta con varios espacios disponibles no significa que el circuito pueda alimentar simultáneamente cualquier combinación de aparatos.
Los cables no deben pasar bajo alfombras, quedar aprisionados por muebles ni atravesar puertas donde puedan dañarse. Tampoco es seguro utilizar extensiones con aislamiento agrietado, enchufes flojos o señales de sobrecalentamiento.
Señales para actuar a tiempo
Si un tomacorriente desprende olor a quemado, produce chispas o se calienta de manera anormal, debe dejar de utilizarse y solicitarse una revisión a un electricista calificado. Manipular conexiones defectuosas sin capacitación puede causar descargas o incendios.
Cuando una vivienda depende de muchas extensiones, la solución de fondo suele ser revisar la distribución de los puntos eléctricos. Instalar tomacorrientes adicionales con criterios técnicos puede ser más seguro que multiplicar adaptadores.
Fuente de referencia: Electrical Safety Foundation International.




