SANTO DOMINGO.– En un país de clima tropical, los lentes de sol pueden ser mucho más que un accesorio de moda. La radiación ultravioleta del sol también afecta a los ojos, por lo que elegir una protección adecuada resulta relevante durante paseos, desplazamientos y actividades al aire libre.
El Instituto Nacional del Ojo de Estados Unidos recomienda escoger lentes que bloqueen entre el 99 % y el 100 % de los rayos UVA y UVB. La intensidad del color de los cristales no demuestra, por sí sola, que tengan ese nivel de protección; lo importante es la especificación verificable del producto.
Medidas prácticas para aplicar en casa
Un lente muy oscuro sin filtración UV suficiente puede crear una falsa sensación de seguridad. Antes de comprar, conviene revisar el etiquetado y adquirirlos en establecimientos que puedan informar sobre sus características. La comodidad visual también depende de que el modelo se ajuste correctamente.
Las monturas amplias o envolventes pueden ayudar a reducir la entrada de luz desde los costados. Para conducir, practicar deportes o trabajar al aire libre, el tipo de lente debe seleccionarse según la actividad y sus exigencias de seguridad. Las gafas de sol no sustituyen las gafas protectoras diseñadas para riesgos mecánicos.
Cuándo conviene buscar orientación
El uso de lentes con protección UV es útil incluso en días nublados, cuando parte de la radiación sigue llegando a la superficie. Sombreros de ala ancha y buscar sombra en horas de exposición intensa pueden complementar la protección.
Quienes utilizan lentes graduados pueden preguntar por opciones con protección UV o gafas solares compatibles con su prescripción. Ante dolor ocular, cambios de visión o molestias persistentes, corresponde consultar a un especialista y no depender únicamente de accesorios.
Fuente de referencia: Instituto Nacional del Ojo de Estados Unidos.




