Cuando los labios se sienten secos, pasarse la lengua parece una solución rápida, pero puede empeorar el problema. La saliva se evapora y deja la zona más reseca, por lo que ese gesto repetido puede mantener la irritación.
La Academia Estadounidense de Dermatología (AAD) recomienda evitar lamer, morder o arrancar la piel de los labios, además de elegir productos humectantes que no provoquen ardor ni molestias.
Qué puede ayudar a recuperar la humedad
Aplicar un bálsamo labial suave varias veces al día y antes de dormir es una medida sencilla. Cuando hay grietas importantes, una pomada espesa a base de vaselina puede ayudar a retener la humedad por más tiempo.
Para salir al aire libre, la AAD aconseja utilizar un protector labial con factor de protección solar de 30 o más y renovarlo durante la exposición. También conviene evitar productos que irriten una zona ya sensible.
Cuándo dejar de tratarlo solo en casa
La resequedad habitual puede mejorar con cuidados constantes, pero si no hay mejoría en dos o tres semanas, corresponde consultar a un dermatólogo. Algunas alergias y otras afecciones pueden producir síntomas parecidos.
Estas orientaciones proceden de la guía de la AAD para labios secos y agrietados. En Atardecer Digital también puedes leer cómo cuidar la piel seca sin aumentar la irritación.




