Aplicar una crema o un aceite hidratante después de la ducha es uno de los hábitos más recomendados por dermatólogos para cuidar la piel y reducir la sensación de sequedad y tirantez, factores que pueden contribuir a mejorar su elasticidad. Sin embargo, los especialistas aclaran que esta práctica no garantiza la prevención de las estrías.
De acuerdo con expertos en dermatología, la hidratación diaria ayuda a mantener la barrera natural de la piel en mejores condiciones, aunque las estrías se originan en las capas profundas de la dermis, donde las cremas y aceites no pueden reparar completamente las fibras de colágeno y elastina que se alteran durante los cambios corporales.
Una rutina sencilla para el cuidado de la piel
Los especialistas aconsejan aplicar el producto hidratante inmediatamente después del baño, cuando la piel aún conserva algo de humedad.
La recomendación es secar el cuerpo con suaves toques utilizando una toalla y luego extender la crema o el aceite mediante movimientos circulares en las zonas con mayor predisposición a desarrollar estrías, como el abdomen, las caderas, los muslos, los glúteos y los senos.
Esta rutina puede repetirse una o dos veces al día, dependiendo de las necesidades de la piel y de las indicaciones del fabricante del producto utilizado.
La hidratación mejora la piel, pero no evita todas las estrías
Los dermatólogos explican que las estrías aparecen cuando la piel se estira rápidamente, como ocurre durante el embarazo, la adolescencia, el aumento acelerado de peso o el incremento de la masa muscular.
Aunque una buena hidratación puede aliviar molestias como la sequedad, el picor y la sensación de tensión, actualmente no existen pruebas científicas concluyentes que demuestren que las cremas, aceites o lociones previenen de forma segura la aparición de estas marcas.
Asimismo, recuerdan que factores como la genética, las hormonas y la velocidad con la que cambia el cuerpo influyen significativamente en su desarrollo.
Ingredientes más comunes en las cremas corporales
Las fórmulas hidratantes suelen contener ingredientes como ácido hialurónico, manteca de karité, vitamina E, aloe vera y diversos aceites vegetales, entre ellos el de almendras y coco.
Estos componentes ayudan a mejorar la hidratación y la suavidad de la piel, aunque los especialistas insisten en que ninguno ha demostrado eliminar o prevenir completamente las estrías.
También recomiendan suspender el uso de cualquier producto que provoque irritación, enrojecimiento o reacciones alérgicas, especialmente en personas con piel sensible.
Otros cuidados para proteger la piel
Además de mantener una rutina de hidratación, los expertos aconsejan evitar cambios bruscos de peso cuando sea posible, seguir una alimentación equilibrada, proteger la piel de la exposición excesiva al sol y utilizar agua tibia durante el baño para evitar una mayor resequedad.
Durante el embarazo, recomiendan consultar con un profesional de la salud antes de utilizar nuevos productos, especialmente aquellos que contienen retinoides, debido a las restricciones para su uso en esta etapa.
¿Cuándo acudir al dermatólogo?
Los especialistas sugieren consultar a un dermatólogo cuando las estrías aparecen de manera repentina, son muy extensas o surgen sin una causa evidente.
Asimismo, quienes deseen mejorar el aspecto de estrías ya formadas pueden recibir orientación sobre tratamientos como retinoides tópicos, láseres u otros procedimientos dermatológicos, los cuales pueden atenuar las marcas, aunque no eliminarlas por completo.
Los expertos concluyen que mantener una rutina diaria de hidratación es una práctica beneficiosa para la salud de la piel, pero advierten que las estrías forman parte de un proceso natural influenciado por múltiples factores y que no existe un tratamiento capaz de prevenirlas o hacerlas desaparecer por completo.




