Madrid.– El director de la Real Academia Española (RAE), Santiago Muñoz Machado, defendió que la evolución del español depende de sus hablantes y explicó que la institución incorpora nuevas palabras cuando su uso se generaliza, no cuando responden a modas pasajeras.
«El diccionario no prohíbe a la gente hablar como quiera», afirmó en una entrevista con la agencia EFE con motivo de la presentación de la vigesimocuarta edición del Diccionario de la lengua española (DLE).
El académico señaló que la institución procura evitar la inclusión de términos efímeros, aunque reconoció que en ocasiones ese criterio puede no aplicarse con suficiente rigor.
La nueva edición, publicada doce años después de la anterior, representa el cierre de una etapa y consolida el formato digital como base para la elaboración de la obra.
Un diccionario con mayor presencia de América
La actualización contiene cerca de 5,000 novedades, muchas de ellas relacionadas con el vocabulario utilizado en América Latina y con los cambios tecnológicos, sociales y profesionales.
Muñoz Machado destacó que las 23 academias que integran la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) participaron en la elaboración del diccionario, dirigido por la académica española Paz Battaner.
El director de la RAE reconoció que históricamente la obra ha tenido un enfoque predominantemente peninsular, pero aseguró que la incorporación progresiva de las variedades americanas contribuye a representar mejor la diversidad del idioma.
«La lengua española pertenece a todos aquellos países que la tienen como lengua universal de comunicación», sostuvo.
La versión impresa, editada por Espasa, consta de dos volúmenes de tapa dura y 3,606 páginas, con 99,990 artículos y cerca de 209,000 acepciones.
La tecnología impulsa los cambios del vocabulario
Desde la publicación de la edición anterior, en 2014, el diccionario recibió nueve actualizaciones digitales. Sin embargo, la nueva entrega constituye una renovación integral de la obra.
Muñoz Machado considera que, aunque la forma de hablar no ha cambiado sustancialmente durante ese período, el vocabulario sí ha experimentado una transformación importante.
Entre los factores que impulsan estos cambios mencionó la revolución tecnológica, social y política, así como el desarrollo de disciplinas especializadas como la medicina, la biología, la economía y el derecho.
También expresó preocupación por el deterioro que percibe en la calidad del lenguaje político y del debate parlamentario, una situación que considera extendida a distintos países de Europa y América.
La inteligencia artificial no participó en esta edición
Pese a que la RAE desarrolla desde 2019 el proyecto LEIA para incorporar herramientas de inteligencia artificial al trabajo lingüístico, Muñoz Machado aclaró que la nueva edición del diccionario fue elaborada mediante el trabajo de académicos y equipos especializados.
«Es producto de la inteligencia humana», afirmó, al descartar que la inteligencia artificial haya intervenido en la redacción de esta versión.
La institución, sin embargo, ha puesto sus recursos lingüísticos a disposición de grandes empresas tecnológicas para contribuir al entrenamiento de sus modelos y reducir el riesgo de que generen variaciones difíciles de comprender del español.
Muñoz Machado deja abierta su continuidad
El director de la RAE también se refirió a su futuro al frente de la institución, cuyo pleno tiene previsto celebrar elecciones en diciembre.
Muñoz Machado manifestó su disposición a continuar si los académicos consideran que su permanencia resulta conveniente para la institución y permite preparar una transición ordenada.
La presentación del diccionario se realizó en la sede de la RAE, en Madrid. El acto, inicialmente previsto con la participación de los reyes de España, fue modificado tras el grave accidente ferroviario ocurrido días antes, que dejó decenas de víctimas mortales.




