PARÍS.– La justicia francesa ordenó este lunes la puesta en libertad del expresidente Nicolas Sarkozy, tras cumplir 20 días en prisión por una condena por asociación ilícita, aunque dispuso medidas de control judicial que limitan su movilidad y sus contactos.
Según informó el tribunal de apelación de París, Sarkozy no podrá salir del territorio francés ni mantener comunicación con el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, cuya visita a la prisión de la Santé había provocado una fuerte polémica política y mediática.
La decisión se produce mientras el expresidente continúa enfrentando varios procesos judiciales en curso por financiación ilegal de campaña electoral y tráfico de influencias, causas que mantienen su situación legal en el centro del debate político francés.
Sarkozy, quien fue presidente de Francia entre 2007 y 2012, había sido recluido el mes pasado tras la ratificación de una condena por asociación ilícita en el caso de espionaje político, uno de los escándalos más graves que han salpicado a un exmandatario de la Quinta República.
El tribunal justificó la medida de libertad bajo control judicial en razón del buen comportamiento del expresidente y su colaboración con la justicia, aunque insistió en que las restricciones se mantendrán hasta la resolución definitiva de los recursos interpuestos por su defensa.












