Santo Domingo.– República Dominicana enfrenta un importante riesgo sísmico debido al prolongado período de inactividad de la Falla Septentrional, que acumula cerca de 80 años sin registrar un gran terremoto, advirtieron especialistas del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) y representantes del sector asegurador, quienes exhortaron a fortalecer la calidad de las construcciones, la supervisión técnica y la preparación ciudadana para reducir el impacto de un eventual sismo de gran magnitud.
La advertencia fue realizada durante el panel «Construyendo un país más seguro y resiliente a través del conocimiento, la unidad y la prevención», organizado por el INTEC con el respaldo de MARSH y MAPFRE, donde expertos analizaron la vulnerabilidad sísmica y estructural del país tras el reciente doble terremoto registrado en Venezuela.
«Los terremotos no matan, matan las estructuras»
Durante la actividad, el ingeniero estructural Luis Abbott enfatizó que el verdadero riesgo no radica únicamente en los movimientos telúricos, sino en la calidad de las edificaciones.
«Los terremotos no matan, matan las estructuras», afirmó.
El especialista explicó que muchas construcciones informales e incluso algunos proyectos formales presentan debilidades por la falta de supervisión técnica durante su ejecución.
Advirtió que contar con planos aprobados o permisos oficiales no garantiza la seguridad de una obra si durante el proceso constructivo no existe una fiscalización rigurosa que asegure el cumplimiento de las especificaciones estructurales.
Asimismo, recomendó realizar inspecciones técnicas cuando aparezcan grietas inclinadas superiores a dos milímetros en columnas o muros, especialmente en edificaciones de hasta cuatro niveles.
Falla Septentrional acumula 80 años de silencio sísmico
La doctora en Ingeniería Sísmica Claudia Germoso explicó que República Dominicana se encuentra sobre el límite entre las placas tectónicas del Caribe y Norteamérica, donde existen alrededor de 18 fallas geológicas activas.
Indicó que las dos de mayor peligro son la Falla Septentrional, que atraviesa la región norte desde Montecristi hasta Samaná, y la Falla de Enriquillo, ubicada en el sur del país.
Según explicó, la Falla Septentrional presenta un período promedio de recurrencia de aproximadamente 50 años para terremotos de gran magnitud, mientras que el último evento importante ocurrió en 1946, cuando un terremoto frente a Samaná provocó además un tsunami.
«Estamos aguardando un evento de proporciones importantes. No se trata de si ocurrirá, sino de cuándo ocurrirá, y la población debe estar completamente preparada», señaló Germoso.
La especialista también advirtió sobre el potencial de otras fallas submarinas, como la Trinchera de los Muertos, cuya actividad podría afectar directamente al Gran Santo Domingo.
Santiago presenta mayor vulnerabilidad
Los expertos señalaron que, aunque el Gran Santo Domingo posee en gran parte un subsuelo de roca rígida que ayuda a amortiguar parcialmente las ondas sísmicas, ciudades como Santiago enfrentan una mayor vulnerabilidad debido a la cercanía con la Falla Septentrional y a las características de sus suelos, que amplifican el movimiento durante un terremoto.
INTEC fortalece monitoreo sísmico
Como parte de sus investigaciones, el INTEC ha desarrollado una red de monitoreo equipada con sismómetros, acelerómetros y estaciones de banda ancha para estudiar el comportamiento de la Falla Septentrional.
Además, realiza estudios de microzonificación sísmica en ciudades como Santo Domingo, Santiago y Barahona, utilizando drones, imágenes satelitales e inteligencia artificial para elaborar mapas de amenaza y vulnerabilidad que son publicados de manera abierta en la plataforma SismicidadRD.
Llaman a fortalecer la protección financiera
Durante el panel también participaron representantes del sector asegurador, quienes recomendaron revisar las pólizas de seguros para verificar que incluyan cobertura contra terremotos y evitar situaciones de subseguro.
Los especialistas explicaron que muchas pólizas hipotecarias únicamente protegen el saldo pendiente con la entidad financiera y no el costo real de reconstrucción de la vivienda, por lo que exhortaron a contratar coberturas adecuadas y seguros de interrupción de negocios para garantizar la continuidad de las operaciones tras un desastre natural.
El encuentro tuvo como punto de partida el análisis del doble terremoto registrado el pasado 24 de junio en Venezuela, considerado uno de los eventos sísmicos más importantes ocurridos recientemente en la región.




