SANTO DOMINGO.– Cada 8 de septiembre se conmemora el Día Internacional del Periodista, una fecha dedicada a reconocer la labor de quienes ejercen el periodismo y recordar los riesgos que enfrentan en la búsqueda y difusión de información de interés público.
La conmemoración está vinculada a la memoria del periodista y escritor checoslovaco Julius Fučík, ejecutado por el régimen nazi el 8 de septiembre de 1943, y se convirtió con el paso de los años en una jornada de reconocimiento internacional a los profesionales de la comunicación.
Libertad de prensa enfrenta retrocesos La fecha llega en 2026 en momentos en que la libertad de prensa enfrenta un deterioro a escala mundial.
La UNESCO informó este año que los indicadores globales reflejan una caída de alrededor de 10 % en la libertad de prensa, en medio de conflictos, presiones económicas y restricciones al ejercicio periodístico.
Los periodistas también enfrentan violencia, censura, criminalización, precariedad laboral y acoso digital, situaciones que han sido señaladas especialmente en América Latina y el Caribe. Durante una conferencia regional organizada en 2026, UNESCO y ARTICLE 19 advirtieron además sobre los efectos de la vigilancia digital y las nuevas formas de persecución contra comunicadores.
Inteligencia artificial y desinformación A esos riesgos tradicionales se suma el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial, que ha transformado la manera en que se producen, distribuyen y consumen las informaciones.
La UNESCO ha advertido que las plataformas digitales, los contenidos manipulados y la generación automatizada de información pueden aumentar la desinformación y dificultar que los ciudadanos distingan entre contenidos verificados y materiales falsos o alterados.
En este escenario, la verificación de datos, el contraste de fuentes y el rigor profesional adquieren mayor importancia ante la velocidad con la que circulan imágenes, audios y videos generados o modificados mediante herramientas digitales.
La organización internacional sostiene que, mientras las redes sociales y la inteligencia artificial amplifican la desinformación a una escala sin precedentes, el periodismo profesional e independiente continúa siendo una herramienta clave para garantizar el acceso de la ciudadanía a información confiable.




