El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) inició este martes un proceso de diálogo con la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) para buscar una salida al conflicto generado por las comisiones aplicadas a los pagos con tarjetas en las estaciones de combustibles, luego de que el gremio advirtiera sobre el retiro progresivo de los equipos verifone en todo el país.
La reunión fue encabezada por el ministro Yayo Sanz Lovatón y el director ejecutivo de Pro Consumidor, Eddy Alcántara, quienes recibieron a una comisión de Anadegas con el objetivo de escuchar sus planteamientos y procurar una solución consensuada que proteja tanto a los detallistas como a los consumidores.
Durante el encuentro, las autoridades reiteraron su disposición de servir como mediadoras dentro del marco de la libre empresa y la libre competencia, mientras avanzan las conversaciones con los distintos actores involucrados.
La representación de Anadegas estuvo integrada por su presidente, Juan Elías Pérez; el segundo vicepresidente, Juan Carlos Mata; la vocal Kaira Vázquez; además de Anulfo Rivas, Rafael Polanco, Adalberto Arias y Nelson Marcelino.
Algunos expendios se adelantaron a la medida
La advertencia emitida por Anadegas provocó que algunas estaciones dejaran de aceptar pagos electrónicos antes de que el gremio emitiera una instrucción oficial.
No obstante, la organización aclaró que aún no ha ordenado el retiro de los verifones y exhortó a sus afiliados a continuar aceptando pagos con tarjetas hasta que concluya el proceso de negociación.
«Parece que algunas personas se adelantaron porque vieron la información, pero todavía no se ha dado la instrucción oficial de paralizar el servicio. Ya les comunicamos que continúen operando normalmente hasta nuevo aviso», explicó Juan Matos, representante de Anadegas.
En recorridos realizados por distintos expendios de combustibles, se constató que la mayoría continúa aceptando pagos tanto en efectivo como con tarjetas de crédito y débito.
Comisiones «insostenibles»
El presidente de Anadegas, Juan Elías Pérez, insistió en que el problema radica en el alto costo que representan las comisiones cobradas por las entidades financieras.
Según explicó, por cada galón de combustible vendido mediante tarjeta, los detallistas pagan alrededor de siete pesos, monto que equivale aproximadamente al 27 % de la utilidad bruta que reciben por cada galón comercializado.
«La banca se lleva prácticamente el 27 % de nuestra utilidad bruta. Nosotros recibimos cerca de 25 pesos por galón y debemos pagar siete pesos por cada transacción realizada con tarjeta. Es una situación insostenible», afirmó.
Pérez recordó que el sector había planteado anteriormente esta preocupación al Gobierno y que incluso se conformó una comisión para estudiar el tema, sin que hasta el momento se lograra una solución definitiva.
Convocarán a empresas de pagos electrónicos
Como parte del proceso de mediación, el MICM anunció que convocará en los próximos días a las principales empresas proveedoras de servicios de pago electrónico para ampliar las conversaciones y evaluar alternativas que permitan reducir el impacto de las comisiones sobre las estaciones de combustibles.
Mientras avanzan las negociaciones, el Ministerio garantizó que el servicio de pago con tarjetas continuará funcionando con normalidad en las estaciones del país.
Anadegas reiteró que su objetivo no es perjudicar a los consumidores, sino lograr condiciones más justas para la sostenibilidad de las estaciones de combustibles.
El gremio advirtió que, si no se alcanza un acuerdo satisfactorio, anunciará con anticipación la fecha en que iniciaría el retiro progresivo de los equipos verifone, medida que podría impactar a más del 70 % de las estaciones afiliadas y extenderse a otras distribuidoras del país.




