Mirar el teléfono con la cabeza inclinada durante largos periodos puede generar tensión en el cuello y los hombros. El problema también aparece al revisar mensajes, ver videos o leer desde una pantalla pequeña.
La Clínica Mayo explica que inclinar la cabeza hacia adelante de forma repetida o mantener una postura encorvada puede sobrecargar músculos y articulaciones cervicales. A esa tensión se suman factores como el estrés, la falta de movimiento y la altura inadecuada de las pantallas.
Una medida sencilla consiste en acercar el celular a la altura de los ojos en lugar de bajar continuamente la mirada. No hace falta sostenerlo en una posición rígida; lo importante es cambiar de postura y evitar que el cuello permanezca flexionado durante mucho tiempo.
En una computadora conviene ajustar la altura de la pantalla y mantener los hombros relajados. La silla debe ofrecer apoyo y los pies descansar de manera estable. Ninguna postura resulta ideal si se mantiene sin interrupciones durante horas.
Las pausas breves permiten recuperar movilidad. Levantarse, caminar unos pasos y mover suavemente hombros y cuello dentro de un rango cómodo puede aliviar la rigidez. No se deben forzar estiramientos ni realizar movimientos bruscos.
El dolor intenso, persistente o acompañado de debilidad, hormigueo o molestias que se extienden a los brazos requiere valoración médica. Las recomendaciones posturales son preventivas y no sustituyen el diagnóstico.




