Santo Domingo, R.D. – El pollo es uno de los alimentos más consumidos por los dominicanos, pero también uno de los más asociados a intoxicaciones alimentarias cuando no se manipula correctamente. Organismos internacionales como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) advierten que bacterias como Salmonella, Campylobacter y Clostridium perfringens pueden estar presentes tanto en pollo fresco como congelado. Los expertos señalan que muchas intoxicaciones no ocurren por el consumo del alimento en sí, sino por errores de higiene y contaminación cruzada durante su preparación.
Los cinco errores más comunes
-
Lavar el pollo antes de cocinarlo Aunque muchas personas creen que lavar el pollo elimina bacterias, las autoridades sanitarias explican que esta práctica aumenta el riesgo de contaminación al dispersar microorganismos mediante salpicaduras sobre el fregadero, la encimera, los utensilios y otros alimentos.
-
No cocinarlo completamente El pollo debe alcanzar una temperatura interna mínima de 74 °C (165 °F) para eliminar las bacterias que puedan estar presentes. Confiar únicamente en el color de la carne o en el aspecto de los jugos no garantiza una cocción segura.
-
Usar los mismos utensilios para alimentos crudos y cocidos Emplear la misma tabla de cortar, cuchillo o plato para el pollo crudo y alimentos listos para consumir, como ensaladas o frutas, favorece la contaminación cruzada y aumenta el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.
-
Dejar el pollo fuera del refrigerador Los especialistas recomiendan no dejar el pollo crudo o cocido a temperatura ambiente durante períodos prolongados. Las sobras deben refrigerarse dentro de las dos horas posteriores a la preparación para evitar la proliferación de bacterias.
-
Descongelarlo de forma incorrecta Descongelar el pollo sobre la mesa de la cocina es uno de los errores más frecuentes. Lo recomendable es hacerlo dentro del refrigerador, en agua fría cambiándola periódicamente o utilizando el microondas si se cocinará inmediatamente.
Recomendaciones para evitar intoxicaciones Las autoridades sanitarias aconsejan seguir estas medidas básicas:
Cocinar siempre el pollo hasta alcanzar 74 °C en su interior. No lavar el pollo antes de cocinarlo. Mantener separados los utensilios utilizados para carne cruda.
Lavarse bien las manos con agua y jabón antes y después de manipular el pollo. Refrigerar inmediatamente las sobras y conservar la cadena de frío.
Adoptar estas prácticas reduce significativamente el riesgo de intoxicaciones alimentarias y




