BANGKOK/PHNOM PENH – Tras semanas de crecientes tensiones, Tailandia y Camboya protagonizaron este jueves una escalada de su histórico conflicto territorial, con intensos ataques cruzados a lo largo de su frontera. Los ejércitos de ambos países intercambiaron fuego con armas pesadas, resultando en la muerte de al menos 12 personas (11 civiles y un militar) y más de una treintena de heridos, según informaciones de Bangkok.
Acusaciones mutuas y cierre de frontera
Ambos estados se acusaron mutuamente de haber iniciado las hostilidades. El ejército de Tailandia afirmó que las fuerzas de Camboya abrieron fuego por la mañana en un área fronteriza de la provincia de Surin, cerca de una base tailandesa, utilizando lanzacohetes y artillería. Tailandia confirmó haber reaccionado con ofensivas aéreas contra dos objetivos militares en territorio camboyano, empleando cazas F-16.
Por su parte, las autoridades de Phnom Penh responsabilizaron a Bangkok de la escalada, declarando que no tuvieron «más remedio que utilizar su derecho soberano y territorial para defenderse» ante la «brutal agresión militar» tailandesa.
Como consecuencia de los enfrentamientos, Tailandia ha cerrado su frontera con Camboya, y ambos países han instado a sus residentes cercanos a las zonas limítrofes a evacuar el territorio ante la posibilidad de que los ataques se prolonguen.
Contexto de una disputa histórica y recientes tensiones
La situación entre Bangkok y Nom Pen ha sido muy delicada desde el pasado mayo, cuando una escaramuza nocturna en la frontera dejó un muerto en el bando camboyano. Este incidente provocó represalias por parte de Phnom Penh, que incluyeron el boicot a series y películas tailandesas, así como el veto a productos agrícolas. Bangkok respondió a su vez, cerrando prácticamente toda su frontera a finales de junio.
La crisis incluso llevó a la suspensión de la primera ministra tailandesa, Paetongtarn Shinawatra, por parte del Tribunal Constitucional, tras la filtración de una conversación telefónica con el líder de facto de Camboya, Hun Sen, en la que su tono fue considerado adulador.
En los últimos días, las relaciones se habían deteriorado aún más debido a incidentes con minas antipersonas. El más reciente, el pasado miércoles, dejó varios soldados tailandeses heridos por la explosión de una mina en la provincia de Ubon Ratchathani. Tras este episodio, Tailandia retiró a su embajador en Camboya y decretó la expulsión de su homólogo camboyano, horas antes de que comenzara el intercambio de fuego.
Un conflicto de difícil resolución
Aunque la actual escalada podría no ir a mayores, la crisis entre Tailandia y Camboya tiene una resolución compleja. La disputa por su frontera común se remonta a décadas, definida por Francia durante la época colonial. Camboya reclama ciertos territorios basándose en un mapa francés de 1907, exigencias que Tailandia ignora.
Las principales disputas giran en torno al templo de Preah Vihear, cuya soberanía fue otorgada a Camboya por la Corte Internacional de Justicia en 1962. El tribunal reafirmó su fallo en 2013, tras varios enfrentamientos armados que causaron al menos 28 muertos y decenas de miles de desplazados, pero Bangkok se ha resistido a acatarlo.










