Puerto Príncipe, Haití.– El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció el lanzamiento de una operación militar para localizar y rescatar a cuatro militares salvadoreños desaparecidos tras una emboscada en Haití, en un ataque que representa un desafío para la fuerza multinacional desplegada en el país caribeño.
“Hoy hemos lanzado una operación militar para rescatarlos”, expresó Bukele el 21 de octubre, al exigir a los responsables que liberen a sus compatriotas “con vida y sin lesiones”.
Los cuatro efectivos forman parte de la Fuerza de Tarea Libertad II, un contingente salvadoreño integrado a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), respaldada por Naciones Unidas. Según las autoridades salvadoreñas, son técnicos de aviación cuyas funciones incluyen evacuaciones médicas.
Emboscada en una zona controlada por pandillas
El incidente ocurrió en el sector de Santo, en Croix-des-Bouquets, a unos 12 kilómetros de Puerto Príncipe. Los militares regresaban de comprar alimentos cuando el vehículo blindado en el que viajaban fue atacado con disparos y explosivos y terminó incendiado.
De acuerdo con un comunicado de las Fuerzas Armadas de El Salvador citado por la agencia EFE, los cuatro militares lograron salir del vehículo en llamas, pero desde entonces se perdió contacto con ellos.
La zona es considerada un bastión de la pandilla 400 Mawozo, encabezada por Wilson Joseph, conocido como Lanmò San Jou. Este grupo fue señalado por el secuestro de 17 misioneros extranjeros en 2021.
Hasta el momento, ningún grupo se ha atribuido públicamente la responsabilidad de la emboscada.
Intensifican las operaciones de búsqueda
Tras el ataque se produjeron enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y presuntos pandilleros, con participación de helicópteros. La GSF informó de la muerte de varios sospechosos y de cuatro integrantes de sus propias filas heridos durante los combates posteriores, aunque no confirmó el paradero de los militares salvadoreños.
El embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Mike Waltz, condenó el ataque y afirmó que Washington cree que los cuatro soldados sobrevivieron, aunque siguen sin ser localizados.
“Los traeremos de vuelta a casa”, aseguró el diplomático.
Por su parte, el Gobierno haitiano, encabezado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, declaró que la liberación de los militares constituye una prioridad y que moviliza recursos para lograrlo. Sin embargo, no confirmó si las autoridades mantienen contacto con los responsables de la desaparición.
Un desafío para la misión internacional
La Fuerza de Supresión de Pandillas fue establecida para reforzar la lucha contra los grupos armados que controlan amplias zonas de Haití, después de las limitaciones de la anterior Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad, liderada por Kenia.
La nueva fuerza cuenta con contingentes de distintos países, entre ellos El Salvador, Guatemala, Jamaica, Chad, Mongolia y Sri Lanka. Su mandato fue extendido por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas hasta marzo de 2027.
El ataque contra los militares salvadoreños se produce mientras las autoridades haitianas y sus socios internacionales intentan recuperar el control de territorios dominados por pandillas y avanzar hacia condiciones de seguridad que permitan la celebración de elecciones generales.
La búsqueda de los cuatro efectivos continúa, sin que hasta el momento se haya confirmado su ubicación ni las circunstancias exactas de su desaparición.




