El consejo de transición de Haití, que ha gobernado la empobrecida nación caribeña durante casi dos años, entregó el sábado el poder al primer ministro respaldado por Estados Unidos, Alix Didier Fils-Aimé, tras no lograr contener la violencia de las pandillas.
El traspaso de poder entre el Consejo Presidencial de Transición (CPT), creado en abril de 2024, y el dirigente haitiano de 54 años estuvo enmarcado por un importante dispositivo de seguridad.
«El lema es claro: seguridad, diálogo político, elecciones, estabilidad. Señor primer ministro, en este momento histórico sé que usted mide la magnitud de la responsabilidad que asume ante la Nación», declaró el sábado Laurent Saint-Cyr, presidente del CPT, dirigiéndose a Fils-Aimé.
Con la disolución del CPT, el primer ministro se convierte en la única figura del poder ejecutivo del país y tendrá la carga de organizar elecciones en una nación que no celebra comicios desde 2016 y carece de presidente desde el asesinato de Jovenel Moïse en julio de 2021.
Haití sufre la violencia de bandas criminales que, según la ONU, controlan el 90% de Puerto Príncipe y mataron a casi 6,000 personas en 2025. Ante el temor a un vacío institucional, Estados Unidos, que envió esta semana tres buques de guerra, brindó su apoyo a Fils-Aimé.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, subrayó la importancia de su permanencia para combatir a las «bandas terroristas». Mientras tanto, la policía haitiana mantiene una ofensiva que permitió desalojar a Jimmy Cherizier, alias «Barbecue«, del centro de la capital.