Santo Domingo.– Dividir los gastos del hogar en partes iguales puede parecer la opción más justa dentro de una relación de pareja. Sin embargo, cuando existe una diferencia significativa en los ingresos, el modelo 50/50 podría generar desequilibrios financieros y tensiones innecesarias.
Así lo explica la Asociación de Bancos Múltiples (ABA), que plantea la importancia de elegir un esquema de administración del dinero basado en la realidad económica de cada pareja y no únicamente en una distribución igualitaria.
El 50/50 no siempre significa justicia
La ABA ejemplifica el caso de una pareja donde una persona percibe RD$80,000 mensuales y la otra RD$35,000.
Si ambos aportan RD$25,000 para cubrir gastos del hogar, el esfuerzo económico es muy diferente: mientras para quien gana RD$80,000 representa el 31 % de sus ingresos, para quien recibe RD$35,000 equivale al 71 %.
Por ello, la entidad concluye que «justo no significa igual, sino proporcional», ya que este modelo permite que ambos contribuyan de acuerdo con su capacidad económica.
La comunicación es clave
Antes de definir cualquier método para administrar las finanzas, la experta en finanzas personales Carmen Blanc, citada por la ABA, recomienda que la pareja converse con transparencia sobre sus ingresos, deudas, metas personales y proyectos en común.
Este diálogo, asegura, facilita la toma de decisiones y ayuda a evitar conflictos relacionados con el dinero.
Tres modelos para administrar el dinero en pareja
La ABA identifica diferentes alternativas para organizar las finanzas del hogar:
Modelo proporcional: Cada integrante aporta un porcentaje de los gastos según sus ingresos. Es recomendado cuando existe una diferencia importante entre los salarios.
Fondo común: Ambos depositan sus ingresos en una cuenta compartida desde donde se pagan los gastos del hogar y las metas de ahorro. El dinero restante puede destinarse a gastos personales, previo acuerdo entre la pareja.
Modelo híbrido: Cada persona conserva su cuenta personal para sus gastos individuales, mientras mantienen una cuenta conjunta destinada exclusivamente a cubrir los gastos fijos y los objetivos financieros compartidos.
Asimismo, algunas parejas optan por distribuir responsabilidades específicas, permitiendo que cada uno asuma determinados pagos de acuerdo con su capacidad económica.
Planificar fortalece la estabilidad financiera
La ABA recomienda aprovechar las herramientas digitales que ofrecen las entidades bancarias, como aplicaciones para dividir gastos, establecer metas de ahorro compartidas o administrar cuentas conjuntas.
La institución sostiene que una buena planificación financiera, acompañada de una comunicación abierta, contribuye a fortalecer la estabilidad económica de la pareja y facilita el cumplimiento de sus objetivos a largo plazo.




