CARACAS, VENEZUELA.— Venezuela llevó a cabo este sábado nuevos ejercicios militares y un simulacro de emergencia a nivel nacional, una movilización que responde al temor de una eventual invasión por parte de Estados Unidos, país que mantiene una flotilla naval desplegada en el Caribe.
El gobierno de Nicolás Maduro cataloga la presencia militar estadounidense en el sur del Caribe como una «amenaza». La administración de Donald Trump mantiene ocho buques de guerra y un submarino de propulsión nuclear en la zona, bajo un plan para combatir el narcotráfico.
Alerta militar y respuesta diplomática
La movilización militar en Venezuela incluyó el desplazamiento de sofisticados misiles antiaéreos Pechora, de fabricación rusa, hasta el Cabo de San Román, a unos 27 km de Aruba. Militares también realizaron ejercicios de desembarco y dispararon cañones en dirección al mar. Estos movimientos se suman al alistamiento de civiles en la reserva militar.
El presidente Maduro afirmó tener listo un decreto para declarar un estado de excepción, un «instrumento constitucional» que usaría «por si la patria es agredida militarmente». La alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, reforzó este mensaje al señalar que «cuerpos combatientes» civiles acudieron a entrenarse para «aprender a usar todas las armas» y estar «preparados» para una «lucha armada».
En el ámbito diplomático, el canciller Yván Gil comunicó en Telegram que el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, considera la amenaza militar de EE. UU. en el Caribe como «injustificada e inaceptable» por violar la Carta de la ONU.
Simulacro de Emergencia Nacional
El simulacro del sábado fue diseñado con un alcance amplio, cubriendo escenarios desde un terremoto y un tsunami hasta un conflicto bélico. Se habilitaron cerca de 400 centros de adiestramiento.
Los ejercicios matutinos se centraron en atender emergencias sísmicas, tras los recientes temblores de magnitud 6.2 y 6.3 registrados esta semana.
- Objetivo: Funcionarios de Protección Civil acudieron a escuelas para enseñar protocolos de evacuación, con el objetivo de que «ante cualquier evento que se pueda suscitar en el país (…) todo el mundo sepa qué es lo que tiene que hacer».
- Posicionamiento: Un empleado público de 57 años afirmó a la AFP que Venezuela «es un país de paz, no queremos ningún tipo de guerra, ningún tipo de intervención».
Sin embargo, en zonas de Caracas, el día transcurrió con normalidad, y muchos ciudadanos no estaban enterados de la simulación.





