Fort Lauderdale, Florida. – Oficiales de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) mostraron cómo la tecnología de punta está desplazando a los buzos tradicionales en la lucha contra el narcotráfico marítimo.
En el puerto de Port Everglades, uno de los puntos de entrada más activos de Florida, los agentes utilizan pequeños robots submarinos que se sumergen para inspeccionar los cascos de los buques de carga, un área crítica donde los contrabandistas suelen adherir cargamentos de droga sin que la tripulación lo sepa.
El oficial Pablo Díaz, supervisor de CBP, explicó que estas inspecciones son vitales, ya que el método de «preñar» barcos por debajo es una práctica frecuente. «Muchas veces encontramos contrabando pegado del barco en áreas que no se pueden ver a simple vista», señaló.
El robot, controlado de forma remota y capaz de bajar a más de 200 metros, permite realizar en minutos un trabajo que antes requería un equipo de cinco buzos, evitando retrasos costosos en las operaciones portuarias de este centro que moviliza más de 1.2 millones de contenedores al año.
La estrategia de los narcos consiste en fijar los paquetes a la estructura metálica sumergida para que, una vez el barco atraque, buzos ilegales entren al agua para recuperar la mercancía.
Gracias a estos dispositivos, equipados con luces y cámaras de alta resolución, la CBP puede detectar cualquier anomalía desde la superficie. Este despliegue tecnológico, que incluye también sistemas de rayos X y unidades K-9, refuerza la vigilancia sobre las cargas que llegan principalmente desde América Latina y el Caribe.





