Donald Trump anunció este sábado que aumentará los aranceles globales de Estados Unidos del 10% al 15% con efecto inmediato, en respuesta al importante revés que la Corte Suprema le propinó el día anterior a su agresiva política comercial. «Como presidente de los Estados Unidos de América, aumentaré, con efecto inmediato, los aranceles globales del 10% anunciados el día anterior, hasta el nivel totalmente autorizado del 15%», escribió en su plataforma Truth Social.
Este aumento se basa en una «revisión exhaustiva» del fallo del máximo tribunal estadounidense, declaró, denunciando una vez más esa decisión como «ridícula» y «extraordinariamente antiestadounidense». El viernes, había anunciado desde el Despacho Oval la firma de una orden ejecutiva que imponía un nuevo arancel global del 10%, previsto para entrar en vigor el 24 de febrero por un período de 150 días. Esta tasa se aplica a países o bloques con acuerdos comerciales con Washington, como la Unión Europea (UE), Japón, Corea del Sur y Taiwán.
«Controles y contrapesos»
El presidente francés, Emmanuel Macron, celebró el fallo y afirmó que era «bueno» tener «controles y contrapesos en las democracias». Según el fallo judicial, emitido por una mayoría de seis de los nueve jueces, Trump no puede justificar estos aranceles alegando una emergencia económica basada en una ley de 1977.
El presidente del tribunal supremo, John Roberts, señaló que el jefe de Estado debe «demostrar una clara autorización del Congreso». Por su parte, el canciller de Alemania, Friedrich Merz, adelantó que impulsará una «posición clara» de la UE ante la medida.
Reembolsos
El fallo allana el camino para posibles reembolsos de aranceles ya pagados por las empresas, los cuales superaron los 130 mil millones de dólares en 2025, según analistas. El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, instó a Trump a escuchar a la Corte y detener el «caos». Uno de los jueces disidentes, Brett Kavanaugh, advirtió que el proceso de devolución de los miles de millones recaudados será caótico. Los aranceles, anunciados en abril, buscaban reequilibrar el déficit comercial y financiar recortes de impuestos.








