Las tropas militares de Estados Unidos instalaron un campamento en el Aeropuerto Internacional de las Américas (AILA), próximo a la pista 17, por donde han arribado al menos tres aeronaves de gran tonelaje, como parte del acuerdo firmado con el gobierno dominicano.
Todo el movimiento logístico es ejecutado bajo supervisión militar y con acceso restringido.
En el área del campamento permanecen estacionados:
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Vehículos cisterna de combustible, autobuses y camionetas.
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Vehículos livianos y equipos de comunicación.
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Otros suministros y accesorios de uso militar.
De acuerdo con informaciones, los aviones continúan aterrizando y despegando de forma escalonada. El personal militar estadounidense coordina la descarga y distribución de las cargas, que son trasladadas directamente al campamento improvisado.
Las cargas transportadas incluyen:
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Vehículos y equipos de comunicaciones.
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Alimentos y otros suministros especializados.
Estos movimientos militares forman parte de un plan de ayuda humanitaria y apoyo logístico coordinado entre los gobiernos de ambos países, desarrollándose bajo estrictas medidas de seguridad y un marcado hermetismo oficial.
Los aviones militares han estado llegando tanto por el AILA como por la Base Aérea de San Isidro. Entre las aeronaves observadas figuran los imponentes C-5 Super Galaxy y C-17 Globemaster III, reconocidos por su enorme capacidad de carga y su uso en misiones especiales.
En las áreas cercanas a la cabecera de la pista 17 del AILA se pudo observar un amplio despliegue de seguridad compuesto por personal militar estadounidense y miembros del Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC), quienes trabajan de manera coordinada.
No se permite el acceso a representantes de los medios de comunicación acreditados ni a empleados civiles de la terminal, como parte del protocolo de seguridad implementado.
El pasado 26 de noviembre, el gobierno dominicano autorizó de manera temporal el uso de espacios restringidos en la Base Aérea de San Isidro y en el AILA, para operaciones logísticas de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico. El anuncio fue hecho por el presidente Luis Abinader tras una reunión con el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth.










