Los cuatro astronautas de la misión lunar Artemis II de la NASA se convirtieron este lunes en los seres humanos en volar a mayor distancia de la Tierra, mientras se preparan para observar zonas de la Luna solo vistas mediante imágenes tomadas por satélites.
El equipo batió el récord anterior de 400,171 kilómetros establecido por la misión Apolo 13 en la década de 1970.
Se espera que hoy esta misión supere en más de 6,600 kilómetros la anterior marca, para alcanzar 406,778 kilómetros de distancia.
«Hoy, en nombre de toda la humanidad, ustedes están yendo más allá de esa frontera», dijo Jenni Gibbons, del control de la misión en Houston.
La tripulación propuso designar dos cráteres hasta ahora sin nombre: uno en honor a su apodo para la nave espacial, «Integrity», y un segundo nombre, «Carroll», en honor de la difunta esposa del comandante de la misión Reid Wiseman, quien murió de cáncer. «Es un punto brillante en la Luna», dijo el astronauta Jeremy Hansen con la voz quebrada por la emoción.
Objetivo y legado
La nave Orion viaja alrededor de la Luna para llevar a cabo un sobrevuelo histórico, durante el cual dedicarán más de seis horas a analizar y documentar las características de la superficie lunar. La misión ingresó a la esfera de influencia lunar el lunes alrededor de las 04:42 GMT
. «Esta misión marca la primera vez que toda la Cuenca Oriental ha sido vista por ojos humanos», afirmó la NASA sobre el enorme cráter fotografiado previamente solo por satélites.
En la nave viajan los estadounidenses Christina Koch, Reid Wiseman y Victor Glover, junto con el canadiense Jeremy Hansen. El astronauta del programa Apolo, Charles Duke, les deseó un buen viaje, recordando que desde 1972 ningún ser humano se había acercado al astro.
Planes de sobrevuelo
La NASA señaló que la tripulación completó una prueba de pilotaje manual y revisó su plan de observación científica para identificar accidentes geográficos como antiguos flujos de lava. A diferencia de las misiones Apolo, podrán observar la superficie completa y circular, incluidas las regiones cercanas a ambos polos. Habrá un período de unos 40 minutos durante el sobrevuelo en el que se interrumpirá toda comunicación al pasar detrás de la Luna. La NASA aspira a un alunizaje en 2028, estableciendo una base permanente para futuras exploraciones.





