Malabo.– El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, cumple este 3 de agosto 47 años al frente del país africano, consolidándose como el gobernante con más tiempo en el poder en el mundo. Su permanencia ha estado marcada por denuncias de autoritarismo, persecución de opositores, violaciones a los derechos humanos y una fuerte concentración del poder en su entorno familiar.
Obiang asumió el poder el 3 de agosto de 1979, tras liderar un golpe de Estado contra su tío, Francisco Macías Nguema, primer presidente del país después de la independencia de España. Macías fue posteriormente juzgado y ejecutado junto a otros seis colaboradores.
Aunque el nuevo mandatario presentó la asonada como el denominado «Golpe de la Libertad», diversos analistas sostienen que su llegada no representó una ruptura con el sistema anterior, ya que previamente había ocupado importantes cargos militares dentro del régimen.
Elecciones sin competencia real
Desde entonces, Obiang ha ganado todas las elecciones presidenciales con porcentajes superiores al 90 %. En los comicios de 2022 obtuvo oficialmente cerca del 95 % de los votos, resultado ampliamente cuestionado por organismos internacionales.
Organizaciones como Freedom House consideran que Guinea Ecuatorial mantiene un sistema autoritario en el que las elecciones carecen de garantías democráticas, mientras la oposición enfrenta restricciones, intimidaciones y detenciones.
El Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), fundado por Obiang en 1986, controla el Parlamento, las principales instituciones estatales y los gobiernos locales.
Denuncias de violaciones a los derechos humanos
Durante décadas, organismos internacionales como Amnistía Internacional han documentado denuncias de detenciones arbitrarias, torturas, persecución política y restricciones a la libertad de expresión.
Los informes también recogen casos de activistas y dirigentes opositores que habrían sido encarcelados, sometidos a malos tratos o condenados tras procesos judiciales cuestionados.
Riqueza petrolera y pobreza
El descubrimiento de importantes reservas de petróleo en la década de 1990 transformó la economía del país y convirtió a Guinea Ecuatorial en uno de los principales productores de crudo de África.
Sin embargo, esa riqueza no se ha traducido en mejores condiciones para gran parte de la población. Datos del Banco Mundial estiman que alrededor del 57 % de los habitantes vivía en situación de pobreza en 2024, mientras persisten deficiencias en servicios básicos como agua potable, salud y educación.
Acusaciones de corrupción
Las denuncias de corrupción también han alcanzado al círculo más cercano del mandatario, especialmente a su hijo y actual vicepresidente, Teodoro Nguema Obiang Mangue, conocido como «Teodorín».
En 2014, el Departamento de Justicia de Estados Unidos logró que entregara más de 30 millones de dólares en bienes adquiridos, según las autoridades estadounidenses, con recursos provenientes de corrupción y lavado de activos.
Casi medio siglo en el poder
A pesar de las constantes críticas de organizaciones internacionales, Obiang mantiene el control del Estado y continúa gobernando sin una oposición con capacidad real para disputarle el poder.
Cuarenta y siete años después del golpe que lo llevó a la Presidencia, Guinea Ecuatorial conserva instituciones electorales formales, pero continúa siendo considerada por diversos organismos internacionales como un Estado autoritario con severas restricciones a las libertades políticas y civiles.




