Intersección por excelencia de deporte y espectáculo, el Super Bowl de la NFL atrae la fiebre de las apuestas como ningún otro evento y este año proyecta incluso nuevos récords al calor de la actuación de Bad Bunny.
La popularidad del puertorriqueño, sumado a la tensión política por la ofensiva antimigración en Estados Unidos, ha disparado las expectativas alrededor del icónico show del domingo. Según estimó la American Gaming Association (AGA), las apuestas legales alrededor de la final de la liga de football americano (NFL) crecerán este año más de un 20% hasta los 1,760 millones de dólares.
Los Seattle Seahawks superan a los New England Patriots como favoritos al título en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, pero los apostantes buscarán fortuna también en detalles fuera del emparrillado. El concierto de Bad Bunny, tan rodeado de hermetismo, despierta todo tipo de conjeturas. Entre las más populares está adivinar la canción que abrirá el recital del reguetonero («Tití Me Preguntó» lidera las predicciones) y la que cerrará («DtMF»).
También se admiten pronósticos sobre si interpretará algún tema inédito y la duración exacta del show. Como cada año, el misterio también gira alrededor de los invitados al escenario; entre los nombres que más se barajan están el del colombiano J Balvin, los puertorriqueños Jowell & Randy y las estadounidenses Cardi B y Missy Elliott. Los mercados de predicción permiten incluso apostar sobre si el protagonista comparecerá con vestido o falda o el tipo de sombrero que usará.
Tras su mensaje de protesta en los premios Grammy, la expectación se concentra en ver si volverá a arremeter contra el ICE, el servicio policial de inmigración. En lo deportivo, los Patriots pugnarán por recuperar la gloria tras la era de Tom Brady. Por ahora, los pronósticos se decantan en un 60% por un triunfo de los Seahawks.
El quarterback de Seattle, Sam Darnold, surge con más opciones de ser elegido MVP por delante de su homólogo de New England, el joven Drake Maye. El abanico de opciones incluye desde el autor del primer touchdown hasta el color de la bebida con la que será bañado el entrenador ganador (naranja y azul van en cabeza).








