Las autoridades dominicanas recuperaron este sábado un sexto cadáver tras el naufragio ocurrido la madrugada del jueves frente a las costas de Playa Juanillo, en el distrito turístico de Verón-Punta Cana. Con este hallazgo, el número de víctimas mortales por el siniestro asciende a seis.
Entre los cuerpos recuperados se encuentran una mujer, tres hombres y un niño, que corresponden a ciudadanos dominicanos y haitianos. Los cadáveres fueron levantados por el médico legista y enviados al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para el proceso de identificación, conforme al protocolo establecido. Uno de los cuerpos presuntamente portaba documentación, lo que podría facilitar su identificación.
Búsqueda extensa pese a sargazo y oleaje
El director provincial de la Defensa Civil indicó que, a pesar de que los protocolos de búsqueda suelen establecer un tiempo límite de tres días, las labores continuarán este domingo. Esta decisión se tomó debido a que una familia se comunicó con las autoridades, afirmando que su pariente podría haber estado en la embarcación siniestrada. «Al tercer día uno se retira de la búsqueda, pero al llamar una familia hay indicios de que podría haber personas aún desaparecidas», señaló el funcionario.
La zona de búsqueda abarca desde Cabo Engaño hasta más allá del punto donde se presume ocurrió el naufragio, extendiéndose por un rango de más de cinco kilómetros en ambas direcciones. Las embarcaciones de la Armada Dominicana se han mantenido activas en el área desde el inicio de la operación.
Sin embargo, las autoridades han enfrentado serias complicaciones para localizar los cuerpos restantes debido a la gran acumulación de sargazo en la zona. «El sargazo lo complica todo. Aunque se han desplegado drones y equipos especializados, lo que se capta desde el aire es una mancha amarilla que impide la visibilidad», explicó uno de los rescatistas. Esta misma dificultad afecta a los buzos, quienes no han podido sumergirse con eficacia debido a las condiciones del mar.
Incertidumbre sobre el número de pasajeros
Además de los obstáculos en la búsqueda, persiste la incertidumbre sobre la cantidad exacta de personas que viajaban a bordo de la embarcación al momento del naufragio. Según las versiones ofrecidas por los sobrevivientes (hasta ahora 17), el número oscila entre 35 y 54 personas, lo que dificulta establecer un conteo definitivo de desaparecidos.
La embarcación, una «yola» de unos 20 pies de eslora, habría salido con destino a Puerto Rico en un intento de viaje ilegal, antes de zozobrar en aguas del mar Caribe.





