En su intervención, Leblanc Fils calificó como «injustas e infundadas» las acusaciones dirigidas contra los migrantes haitianos en Ohio, Estados Unidos. El mandatario reconoció los desafíos que enfrenta la diáspora haitiana, subrayando su esfuerzo y dedicación en tierras extranjeras a pesar de ser objeto de discriminación y falsas acusaciones.
Leblanc Fils también aprovechó la plataforma para revivir una de las demandas históricas de Haití: la restitución de la deuda de independencia que el país ha reclamado durante décadas a diversas potencias extranjeras. Este reclamo, que forma parte del diálogo histórico de Haití con países como Francia, sigue siendo una herida abierta para la nación caribeña.





