Asunción, Paraguay.– La Policía Nacional de Paraguay confirmó este viernes 6 de noviembre la detención del expresidente Santiago Peña, horas después de que el Senado aprobara su destitución mediante un juicio político por mal desempeño de sus funciones.
Los 44 senadores presentes votaron a favor de remover al mandatario, en medio de la crisis financiera provocada por la intervención de Ueno Bank, entidad vinculada a cuestionamientos sobre el manejo de millonarios recursos públicos durante su administración.
Peña, de 47 años, no acudió personalmente al juicio político y estuvo representado por sus abogados Adolfo Ferreiro y Ricardo Preda, quienes presentaron su defensa jurídica.
Crisis bancaria provocó su salida del poder
La destitución se produjo después de que el Banco Central del Paraguay iniciara un procedimiento de resolución de Ueno Bank, institución que contaba con aproximadamente 2.9 millones de clientes.
La intervención dejó a numerosos ahorristas sin acceso a sus depósitos y generó preocupación por los recursos públicos colocados en la entidad, incluidos fondos del Instituto de Previsión Social (IPS).
Durante el juicio político, legisladores acusaron a Peña de graves fallas en la supervisión financiera y cuestionaron sus antiguos vínculos empresariales con el grupo relacionado con Ueno Bank.
El expresidente había presentado su renuncia el jueves, alegando que buscaba preservar la estabilidad institucional, pero el Congreso no llegó a pronunciarse sobre ella por falta de cuórum.
Tras la destitución, el vicepresidente Pedro Alliana juró como nuevo presidente de Paraguay.
Peña se convirtió en el segundo mandatario paraguayo destituido mediante juicio político en la historia reciente del país, después de Fernando Lugo, separado del cargo en 2012.
La detención se produce mientras avanzan las investigaciones relacionadas con las operaciones del banco y las posibles responsabilidades de funcionarios y directivos. La medida no constituye una condena penal.




