En el complejo universo de la medicina transfusional, existe un tipo de sangre extraordinariamente raro, identificado en apenas unas 50 personas en toda la historia documentada. Se le conoce científicamente como Rh nulo, pero su apodo más popular es “sangre dorada”, una denominación que refleja tanto su valor incalculable para la ciencia y la medicina como el extremo riesgo que implica para quienes la poseen.
Para ponerlo en perspectiva, mientras que el tipo AB negativo representa cerca del 1% de la población mundial, el Rh nulo es al menos mil veces más raro. Se calcula que solo una de cada 6 millones de personas nace con este fenotipo, una rareza atribuida a su herencia autosómica recesiva, según un estudio publicado en la revista PubMed.
La Cleveland Clinic explica que, aunque este tipo de sangre puede ser un salvavidas en situaciones médicas delicadas, también convierte a sus portadores en individuos extremadamente vulnerables si necesitan una transfusión o sufren un accidente.
¿Qué es el Rh nulo y por qué es tan excepcional?
Para comprender su singularidad, es fundamental conocer la clasificación sanguínea. Existen dos sistemas principales: el sistema ABO (grupos A, B, AB y O) y el sistema Rh. Este último indica la presencia o ausencia de la proteína antígeno D en la superficie de los glóbulos rojos (Rh positivo si está presente, Rh negativo si no).
Sin embargo, la complejidad no termina ahí. La Cleveland Clinic señala que, además del antígeno D, existen más de 600 antígenos que pueden estar presentes en la sangre, de los cuales 61 pertenecen al sistema Rh. Lo extraordinario del Rh nulo es que las personas con este tipo de sangre carecen por completo de esos 61 antígenos. Sus glóbulos rojos están, en esencia, «en blanco».
Hasta 1961, se creía que vivir sin estos antígenos era imposible. Esta concepción cambió con el descubrimiento de una mujer aborigen australiana en un hospital de Sídney. Los médicos notaron que sus glóbulos rojos carecían por completo de antígenos Rh, un hallazgo que no solo salvó su vida, sino que abrió una nueva rama en la investigación hematológica, como informó Muy Interesante.
La particularidad de esta sangre radica en su compatibilidad universal con casi cualquier paciente que posea tipos de sangre poco comunes dentro del sistema Rh. No obstante, esta ventaja viene con una desventaja crítica para el donante. “Es extremadamente valiosa desde el punto de vista médico, pero también representa un gran riesgo para quienes la tienen, porque solo pueden recibir sangre de otro donante Rh nulo”, explicó la doctora Natalia Villarroya, hematóloga de la Universidad Nacional de Colombia, en una entrevista con la BBC.
Transmisión y desafíos de salud para los portadores
El Rh nulo se transmite mediante un patrón de herencia autosómica recesiva, lo que implica que una persona debe heredar dos copias del gen defectuoso (una de cada progenitor) para presentar este tipo de sangre. Si solo una copia está presente, la persona es portadora, pero no manifiesta el fenotipo Rh nulo. Solo cuando ambos padres son portadores, existe una probabilidad del 25% en cada embarazo de que el hijo tenga sangre Rh nulo.
Tener sangre Rh nulo no significa estar enfermo, pero sí requiere precaución. Según Blood Matters (una entidad vinculada a la Cruz Roja australiana), las personas con esta condición pueden presentar anemia leve o problemas en la estructura de los glóbulos rojos, lo que resulta en un recuento bajo de estas células. Por ello, se les recomienda realizar autodonaciones de su propia sangre y conservarla en bancos especializados. También se sugiere evitar actividades de alto riesgo, como andar en moto o trabajar en el ejército, donde un accidente podría requerir una transfusión urgente y no disponible.
El desafío de la compatibilidad global y su valor científico
Casos de Rh nulo se han registrado en diversos países como Japón, Brasil, Colombia, Irlanda, Arabia Saudita y Estados Unidos. Esta dispersión global complejiza la logística en caso de una transfusión urgente.
El laboratorio británico International Blood Group Reference Laboratory (IBGRL) mantiene una base de datos global y confidencial de personas con Rh nulo, lo que permite coordinar donaciones internacionales en situaciones de emergencia. Blood Matters añade que las pocas unidades existentes se conservan congeladas para uso exclusivo en casos críticos, subrayando la importancia de la cadena de frío.
Además del Rh nulo, existen otros tipos de sangre excepcionalmente raros, como el fenotipo Bombay, que afecta a 1 de cada 1,000,000 de personas y es más común en el Sudeste Asiático. Este se caracteriza por la ausencia total del antígeno H, lo que puede confundirlo con el tipo O en pruebas comunes, pero su sistema inmunológico produce un anticuerpo contra el antígeno H, lo que puede causar reacciones graves si no se detecta.
El Rh nulo, en particular, despierta un gran interés científico. “Esta sangre podría ayudarnos a entender enfermedades raras y mecanismos del sistema inmunológico que todavía no comprendemos del todo”, explicó el investigador finlandés Mikko Hellberg. Las investigaciones genéticas buscan comprender cómo su estructura influye en la estabilidad de los glóbulos rojos y su relación con enfermedades hematológicas. En muchos casos, los propios portadores han contribuido voluntariamente con muestras, siendo clave para el avance del conocimiento.
Avances y dilemas éticos en la investigación
Los científicos han identificado mutaciones específicas en el gen RHAG relacionadas con la ausencia total de antígenos Rh, lo que permite diagnósticos más precisos y asesoramiento genético. Sin embargo, esto también ha planteado dilemas éticos. “Extraer sangre de personas con Rh nulo para estudios es un proceso muy regulado, porque no se puede reemplazar fácilmente”, explicó el hematólogo brasileño João de Paula Vendrame.
Mientras tanto, algunos laboratorios experimentan con el uso de células madre e ingeniería genética para fabricar glóbulos rojos Rh nulo en el laboratorio. Un estudio de 2025 en la revista Gene, por ejemplo, descubrió un nuevo caso de Rh nulo causado por una mutación puntual que impide la producción normal de la proteína RhAG, ofreciendo una mejor comprensión de por qué los glóbulos rojos de los portadores son más frágiles y abriendo la puerta a futuros tratamientos personalizados.




