Londres.– La naturaleza vuelve a mostrar escenas difíciles de imaginar: un oso polar acechando bajo el hielo, una orca cargando a su cría muerta, jóvenes ranas toro devorando todo a su paso y hasta un mosquito alimentándose sobre la cabeza de una serpiente venenosa.
Estas imágenes forman parte de la selección del Wildlife Photographer of the Year, el prestigioso concurso internacional organizado por el Museo de Historia Natural de Londres, que reúne algunas de las fotografías de vida silvestre más impactantes del mundo.
De acuerdo con la información divulgada sobre la competencia, más de 65,000 imágenes fueron consideradas y el jurado seleccionó 100 fotografías por su originalidad, calidad técnica y las historias naturales que documentan.
Un oso polar esperando a su presa
Entre las fotografías destaca una extraordinaria escena captada por Audun Rikardsen, en la que un oso polar observa el agua a través de una abertura en el hielo.
Estos animales pueden esperar cerca de los agujeros utilizados por las focas para salir a respirar, convirtiendo esos puntos en lugares estratégicos para intentar capturar a sus presas. La imagen fue obtenida utilizando una cámara subacuática y un sistema de disparo activado por movimiento.
Ranas toro que “comieron todo lo que se movía”
Otra de las imágenes seleccionadas pertenece al fotógrafo Jens Cullmann y fue tomada en Botsuana. La fotografía muestra jóvenes ranas toro durante uno de sus episodios de alimentación.
La escena participa en la categoría de Anfibios y Reptiles y destaca por mostrar de cerca el comportamiento depredador de estos animales.
Una orca cargando a su cría muerta
Una de las fotografías más conmovedoras corresponde a Vegard Byrkjeland Aasen. En un fiordo de Noruega, el fotógrafo documentó a una orca hembra sosteniendo el cuerpo de su cría muerta y llevándolo repetidamente hacia la superficie.
La escena permite observar un comportamiento animal que ha despertado particular interés científico por las posibles respuestas de los cetáceos ante la muerte de integrantes de su grupo.
Un mosquito sobre una serpiente venenosa
También sobresale “Biting Back”, de Andrea y Marco Grammatico. La imagen muestra en primer plano la cabeza de una serpiente terciopelo mientras un mosquito se alimenta sobre ella.
La composición ofrece una perspectiva poco habitual: incluso un depredador venenoso puede convertirse momentáneamente en alimento para un organismo muchísimo más pequeño.
Un buitre emerge de la oscuridad
El fotógrafo Andrew Parkinson figura entre los seleccionados con “Alas de la oscuridad”, una fotografía de un buitre negro captada en el Pantanal brasileño.
La imagen presenta al ave sobre su presa y con las alas extendidas, utilizando la oscuridad y el contraste para producir una composición especialmente dramática.
Naturaleza y aviones sobre Heathrow Jack Crockford captó otra de las escenas llamativas: el vuelo de un vencejo común sobre el aeropuerto londinense de Heathrow.
La fotografía enfrenta visualmente dos mundos que comparten el mismo espacio aéreo: las rutas naturales utilizadas por las aves y uno de los aeropuertos con mayor movimiento internacional.
Un oso convierte una piscina en su espacio de diversión
La selección también incluye una fotografía de Loren Elliott, tomada en el sur de California, donde un oso aparece disfrutando dentro de una piscina.
La escena fue reconocida dentro de la categoría relacionada con fauna urbana y refleja la creciente interacción entre animales silvestres y espacios ocupados por seres humanos.
¿Cuándo se conocerán los ganadores?
Los ganadores serán anunciados antes de la inauguración de la exposición que reunirá las 100 fotografías finalistas en el Museo de Historia Natural de Londres, prevista para octubre de 2026.
Más allá de su espectacularidad, las imágenes permiten observar comportamientos animales que pocas personas tendrían oportunidad de presenciar directamente y muestran hasta dónde puede llegar la fotografía para documentar la biodiversidad.




